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La Sociedad Portuaria de Caldera aspira a que Puerto Caldera se convierta en un “puerto boutique”, que debe estar en la mira de las navieras internacionales, el comercio exterior costarricense y la población como un punto de conexión portuaria con Asia.
Ricardo Ospina León, gerente general de la Sociedad Portuaria de Caldera, reconoció que la posición actual de Puerto Caldera es “un poco compleja”, debido a que dicha terminal se construyó hace más de 40 años atrás y, pese a que se le da mantenimiento, carece de la infraestructura idónea para hacer frente a la situación portuaria actual.
En este sentido recalcó que el desarrollo del mundo mira en dirección a Asia, de allí que recalcó se debe desarrollar el muelle del Pacífico.
“Caldera tiene que llegar a ser un puerto boutique. No por nuestro tamaño ni por ser del Pacífico, no se puede pensar que el Pacífico costarricense vuelva a convertirse en un megapuerto, que vayamos a manejar 20 millones de contenedores.
Eso no va a pasar, pero sí tenemos que ser capaces de decirles a las líneas navieras, al comercio mundial y todo el comercio exterior de Costa Rica, y sobre todo al ciudadano costarricense y los empresarios, que tienen un puerto listo para operar con cualquier mercado del mundo, a un precio razonable, con una eficiencia al nivel que pone el mercado actualmente”, indicó.
En este sentido coincidió con declaraciones que días atrás dio Juan Ramón Rivera, presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (Incop), en el sentido que la empresa portuaria chilena Saam, socio mayoritario de la Sociedad Portuaria de Caldera, entregará en los primeros días de diciembre una propuesta de obras para la ampliación del principal puerto del Pacífico.
En la actualidad Puerto Caldera funciona bajo la figura de una concesión por 20 años y la Sociedad Portuaria de Caldera aún tiene 8 años para seguir operándolo.
“Hemos estado conversando. Estamos dispuestos y tenemos el conocimiento, el tamaño, las ganas y la confianza en Costa Rica para hacerlo y lo que resta es ponernos de acuerdo en las obras, en el modelo financiero, en la viabilidad legal de cómo sería esta figura y seguiríamos apostándole a Costa Rica”, afirmó Ospina.
Entre las obras urgentes mencionadas por Ospina se encuentra el emparejamiento del dragado para el atraque de barcos. En este sentido dijo que se requiere que la profundad ronde entre los 14 y 16 metros, pues el calado existente en Puerto Caldera es para recibir barcos construidos hasta 1970.
Agregó que el fortalecimiento es la eliminación de las bodegas y la instauración de patios para el almacenamiento de los contenedores, el mejoramiento del suelo de rodamiento y cambiar el sistema de apilamiento de los contenedores.
Dijo además que “contratamos a la empresa Royal Haskoning para el estudio de necesidades. Ya se hizo el estudio legal para encontrar el camino adecuado. Estamos en los últimos análisis financieros y deberíamos estar listos en un par de semanas para armar el paquete para entregarlo a Incop y que inicien las conversaciones”.
Royal Haskoning es la misma compañía que realizó el Plan Maestro Portuario años atrás, con lo cual se determinó la necesidad de que el Caribe costarricense contara con otro puerto y que los existentes fueran modernizados y especializados.
“Aquí lo importante es que se abra la mesa para llegar a un común acuerdo satisfactorio para Costa Rica para los empresarios, las líneas navieras y el puerto para darle al país el puerto que necesita”, comentó.
Explicó que realizar dichas obras implicaría una inversión de entre $150 millones y $200 millones, pero si se toman en cuenta otros aspectos, como hacer más puestos de atraque, se incrementará el costo de la obra.
“Lo que no tiene sentido es que Caldera, que es el puerto más cercano a Panamá, no esté listo. Panamá es obviamente un centro de acopio y transferencia de carga y deberíamos estar a la altura de los retos que están poniendo los puertos de la zona. Ya se hizo una gran obra con la entrada en operación de la Terminal de Contenedores de Moín (TCM) en el Caribe y es momento de equiparar el desarrollo portuario en ambas costas”, recalcó.
Añadió que otra obra para tener en el radar es la construcción de un rompeolas, infraestructura que es del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), necesario para el desarrollo de la actividad portuaria.
“Todas son obras normales en cualquier instalación portuaria y Caldera no necesita nada que sea excepcional, sino estar a la altura de los puertos actuales. En este momento solo Guatemala y Panamá ofrecen puertos de ese nivel y de allí para arriba México y Estados Unidos”, finalizó.