Caja pierde ¢728 mil mills.

El alto desempleo y por ende la falta de contribución obrero patronal y otros efectos asociados a la pandemia por el Covid-19 le están pasando una cara factura a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Según el más reciente informe de la Contraloría General de la República (CGR), los ingresos estimados de la Caja […]

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El alto desempleo y por ende la falta de contribución obrero patronal y otros efectos asociados a la pandemia por el Covid-19 le están pasando una cara factura a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Según el más reciente informe de la Contraloría General de la República (CGR), los ingresos estimados de la Caja para 2021 disminuyeron en un 13,1% con respecto a la ejecución del 2020.

En palabras sencillas, la CCSS no percibirá ₡728.154 millones que estaban proyectados para este año, en relación con lo ejecutado en el 2020.

Inicialmente se esperaba que a la Caja le entraran ₡5,5 billones, pero con el bajonazo solo percibirá ₡4,8 billones.

La Contraloría advirtió que el desplome en los ingresos estimados equivale a más del doble del presupuesto asignado al Ministerio de Salud para el 2021.

 

MEDIDAS COVID

 

Otro factor que, según la CGR, afectó los ingresos proyectados de la Caja fueron las medidas adoptadas por el gobierno para enfrentar la crisis económica por el Covid-19 en el sector privado.

Hay que recordar que el Ejecutivo lanzó marzo del 2020 un proyecto de ley de reducción de jornada y suspensión de contratos. De hecho, ambas medidas aún se mantienen vigentes y, si bien dan un respiro a las empresas afectadas financieramente por la pandemia, provocan que los colaboradores coticen menos o en el peor de los casos, nada.

A eso se le suma los cambios que impulsó Zapote en base mínima contributiva.

Hay que recordar que, hasta diciembre, la Junta Directiva de la CCSS acordó mantener la reducción de la base mínima contributiva como parte de las medidas que la institución ha tomado para contribuir con la economía nacional.

Para enero de este año, si bien la base se mantiene baja, aumentó en cierto grado. 

“El presupuesto 2021 de la CCSS presenta retos en cuanto a los recursos asignados para atender a la población, como consecuencia de la crisis provocada por la pandemia. Ante dicho panorama, resulta de especial relevancia que las autoridades de la CCSS mantengan un monitoreo periódico de factores externos e internos que impactan sus ingresos, tales como la reactivación económica, la tasa de desempleo, el cambio demográfico, así como sus metodologías de estimación de ingresos. Monitoreo que se ve complementado con la valoración oportuna de medidas de contención del gasto y uso racional de los recursos disponibles. Todo lo anterior en procura de una gestión eficiente y eficaz de la institución y, por ende, poder evitar una merma en los indicadores de salud, así como un desmejoramiento en los servicios de salud, pensiones y ayudas suministradas a la población vulnerable”, alertaron. 

 

AÑO DÍFICIL

 

Desde una visión más global, el ente contralor encontró que, “si bien el presupuesto de ingresos de la CCSS desde el 2015 ha tenido una tendencia creciente, en el 2021 se observa un decrecimiento que se explica en la disminución de los ingresos provenientes de la recuperación de préstamos y del superávit, con el propósito de adquirir activos financieros y atender los gastos adicionales del periodo 2020, estos últimos asociados a la atención de la emergencia sanitaria mundial por el coronavirus”.

Agregan: “El comportamiento en los ingresos totales planteado representa un reto para las autoridades de la CCSS, considerando que las obligaciones en temas como salud pública, pensiones y ayudas a personas vulnerables tienden a aumentar en el mediano y largo plazo ante el comportamiento demográfico del país, donde la pirámide poblacional se está invirtiendo (cada vez más adultos y menos jóvenes), lo cual podría estrechar el margen en la ejecución de los ingresos y gastos asociados con la gestión institucional, y con la continuidad de los servicios suministrados a la ciudadanía”.

 

AUTORIDADES ANUENTES

 

Consultado por DIARIO EXTRA, Román Macaya, presidente ejecutivo de la Caja, dijo que efectivamente la caída en los ingresos de la institución es preocupante.

“A los seguros como el del IVM o el de Salud los impacta el envejecimiento de la población. Algo como lo que estamos viviendo hoy como lo es una pandemia tiene un impacto drástico, pero de corto plazo, pero el envejecimiento es una tendencia perpetua en este momento. Esa tendencia afecta la sostenibilidad de ambos seguros y por eso es que estamos trabajando en la institución y en la Junta Directiva en abordar la sostenibilidad de la Caja. Elementos como promover la formalización del empleo en Costa Rica. La Caja vive de la formalidad porque nuestro principal ingreso son cuotas obrero patronales, y para recibir esas cuotas esas personas y esos patronos tienen que estar formales. La otra es buscar nuevas fuentes de financiamiento no tradicionales como lo es la innovación y la investigación. Otro elemento es promover la eficiencia y la calidad en los servicios con el uso de la información, tratamientos basados en la mejor información disponible, en la evidencia y el uso de la tecnología para aumentar la productividad en nuestra institución”, manifestó.

 

CONTRALORÍA ALERTA 

 

* Caída de ingresos se asocia a la eventual postergación en el desarrollo de infraestructura hospitalaria, así como el equipamiento requerido para el suministro de los servicios de salud, lo cual podría impactar las listas de espera y desmejorar la atención que se brinda a la población.

* Los factores externos como el desempleo y la crisis económica potenciados por la pandemia, así como el cambio en la metodología de estimación de ingresos descritos pueden generar efectos críticos en la gestión de los servicios de la salud, así como de las pensiones y subsidios de la población vulnerable.