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A pesar de las advertencias de una auditoría interna, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) insiste conocer el recorrido de las vacunas contra covid desde que ingresan hasta que la persona la recibe.
Según informaron: \”la institución dispone de sistemas de información para dar seguimiento a las vacunas covid-19 y relacionar en cada persona vacunada el laboratorio fabricante del medicamento usado, el número de lote correspondiente y la fecha de vencimiento, de conformidad con la integración de los sistemas de información disponibles\”.
“Sabemos que cada vacuna vale oro para protegernos en la pandemia y contribuir a cortar la transmisión del virus, por eso es vigilada debido a su valor y esto nos permite garantizar que las dosis recibidas en el país son puestas en los servicios de salud”, afirmó elgerente de logística de la CCSS, Esteban Vega de la O afirma.
La reacción se da luego de que la auditoría en cuestión, que incluyó visitas a 11 hospitales y 7 áreas de salud, precisara que se “se observó la necesidad de fortalecer los controles de la custodia de la vacuna, verificación en la recepción y consumo de dosis utilizadas y existentes, así como otros mecanismos para garantizar la conservación de los biológicos e insumos requeridos en el proceso de vacunación”.
En otras palabras, las autoridades no tienen claridad sobre las vacunas que se envían a los centros de salud, las que ya se aplicaron y las que están próximas a aplicarse.
Este tema precisamente fue alertado el martes pasado por la Asociación GS1 Costa Rica, que urgió a la CCSS establecer un mecanismo de trazabilidad de las dosis ante los riesgos del contrabando.
La organización dijo específicamente que “queda en extrema evidencia la relevancia y necesidad de contar con procesos eficientes que nos aseguren confianza y transparencia a todos los ciudadanos”.
Según GS1 Costa Rica, “hay ladrones y oportunistas” que pueden hacer de las suyas en territorio nacional, “como ya lo han notificado las autoridades policiales y los medios de comunicación a nivel internacional, los cuales han encontrado la forma de quebrantar los lineamientos y las buenas prácticas operativas, generando graves implicaciones para la salud pública”.