Café del Tablón estrena marca colectiva en el país

La inauguración se realizó en el salón comunal de la localidad

Un grupo de 15 familias productoras de café de altura de la comunidad de Tablón, ubicada en El Guarco de Cartago, estrenó la primera marca colectiva de café en el país, lo cual les permitirá a los productores procesar y reactivar la economía de la zona.

La inauguración del sello se dio en el Salón Comunal de la comunidad con actos culturales, stands con productos de la zona, música en vivo, venta de comidas, degustación del café especializado, mesa de cata, los cuales son un lugar para realizar un análisis sensorial que permite evaluar las características del café, como su aroma y sabor.  

Según el Registro Nacional, la entidad recibió los documentos el 6 de mayo para la inscripción bajo la Clase 30, exclusivo para café y otros productos. 

Este hito les permitirá a los productores de Tablón diferenciar su café en el mercado, respaldados por un sello que certifica sus características únicas de suelos volcánicos y altura. 

“Estamos en la lucha de este proyecto, que hoy se le da inicio con esta marca colectiva, para darle un valor agregado a nuestro café”, señaló Luis Diego Martínez, productor de café de la zona. 

La iniciativa tiene como objetivo posicionarse en el mercado exportador, ya que, pese a que la calidad es reconocida en el país, la comunidad busca apoyo de embajadas y autoridades gubernamentales para abrirse paso en otros países. 

El proyecto inició este año como un nuevo propósito.

“Tratamos de tocar puertas en la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (Procomer) y del mismo Estado. Esto nos permite entender las necesidades y lo que buscan los mercados internacionales, para que conozcan por qué esta es la primera marca colectiva de café en Costa Rica”, puntualizó Alejandro Ramírez, promotor del proyecto.

El estreno de la marca comunitaria cafetera se da en la conmemoración de los 100 años de historia de la
zona, desde que las familias Navarro, Martínez y Picado realizaron las primeras siembras de café con variedades
genéticas como la Caturra, Catuaí e Híbrido. 

Esta actividad cafetalera genera empleo para más de 200 personas de la localidad, en su gran mayoría proviniente de  familias que, por décadas, dependieron directamente del cultivo de café para darle sustento a su hogar.