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Un ajuste de cuentas por droga es el posible móvil de un doble homicidio ocurrido en una solitaria calle de La Angelina en Dulce Nombre de La Unión, Cartago.
A ambos sujetos los acribillaron con al menos 20 balazos, estaban amordazados, sus cabezas cubiertas con bolsas plásticas, con gasas les ataron manos y pies.
El hallazgo se produjo en la entrada de un lote baldío en la vía que se ubica en las inmediaciones del Parque Ambiental Río Loro.
Las víctimas son el pescador Geovanny Cerdas Azofeifa, de 47 años, y el taxista informal Luis Michael Barboza Ortega, de 29, vecinos de Quepos.
“El martes 29 de mayo del 2018, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) localizó los cuerpos de dos personas. Ambas estaban fallecidas, amordazadas, maniatadas y murieron como consecuencia de haber recibido múltiples disparos con arma de fuego”, recordó Walter Espinoza, director del OIJ.
Por el crimen los agentes destacados en Cartago realizaron dos allanamientos, uno en La Carpintera y otro en San Diego.
Justamente en un residencial de La Carpintera detuvieron a un joven de 23 años de apellidos Seas Padilla, principal sospechoso de la masacre, sin embargo en el segundo punto allanado un menor que estaría vinculado se fugó.
Durante los operativos decomisaron un chaleco antibalas, teléfonos celulares, munición para arma de fuego 9 mm y cargadores.
“En los allanamientos se logró encontrar evidencia importante para el caso, en particular armas de fuego, municiones, un chaleco antibalas, pero adicionalmente pudimos localizar a una de las personas que, de acuerdo con la investigación, participó en el hecho criminal”, añadió.
Espinoza explicó que el móvil es un ajuste de cuentas por luchas territoriales relacionadas con tráfico de drogas, pues los occisos eran de organizaciones contrarias a la de Seas Padilla.
Al detenido lo pasaron al Ministerio Público con un informe.