Cae sacerdote por dejar niño en desierto

La mañana de este miércoles los oficiales de la Policía Profesional de Migración (PPM) detuvieron a un sacerdote de apellidos Brenes Villalobos como sospechoso de abandonar a su sobrino de 6 años en un desierto de la zona fronteriza de Lukeville en Arizona, Estados Unidos. A Brenes lo sorprendieron mientras estaba frente a la Casa […]

La mañana de este miércoles los oficiales de la Policía Profesional de Migración (PPM) detuvieron a un sacerdote de apellidos Brenes Villalobos como sospechoso de abandonar a su sobrino de 6 años en un desierto de la zona fronteriza de Lukeville en Arizona, Estados Unidos.

A Brenes lo sorprendieron mientras estaba frente a la Casa Cural de Sardinal en Carrillo, Guanacaste, y ahora lo investigan por los delitos de tráfico ilícito de migrantes y abandono de incapaz.

De acuerdo con Stephen Madden, director de la PPM, las acciones se realizaron en conjunto con la Fiscalía, que ordenó su traslado vía aérea desde el Aeropuerto Daniel Oduber, en Liberia, hasta el Tobías Bolaños en Pavas.

Al llegar a la terminal aérea a Brenes lo remitieron al I Circuito Judicial de San José para que le tomaran la declaración indagatoria y posteriormente analizar la solicitud de medidas cautelares en su contra.

Por este caso las autoridades abrieron el expediente 18-00031-1321-PE. Cabe destacar que el delito que le atribuyen está tipificado en el artículo 249 bis de la Ley General de Migración y Extranjería y adicionado con la Ley de Trata de Personas.

 

INTENTARON SACAR VISA

 

El caso de este niño se conoció el 19 de junio de 2018, cuando los agentes de Migración de Estados Unidos lo encontraron solo en medio del desierto, sentado en una piedra, con un bolso y un refresco gaseoso.

En la Fiscalía detallaron que ese día el pequeño les dijo a los oficiales que Brenes le dio instrucciones para que continuara con el trayecto hasta llegar a suelo norteamericano, con la esperanza de que alguna persona lo rescatara y un día después el sacerdote regresó a suelo costarricense.

De acuerdo con Madden, después de que el hecho trascendiera se iniciaron las pesquisas en conjunto con la Fiscalía Adjunta contra la Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes.

En el proceso las autoridades determinaron que semanas antes Brenes viajó a Estados Unidos e incluso que intentó solicitar la visa para que su sobrino pudiera ingresar a dicho país, sin embargo se la rechazaron, por lo que decidió optar por el traslado ilegal.

Según Madden, el sacerdote utilizó la vía aérea para viajar hasta Ciudad de México, ahí tomó un vuelo interno a Hermosillo, Sonora, donde caminó varios kilómetros junto al menor hasta que lo dejó a 287 kilómetros de la frontera con Estados Unidos.

Asimismo, en la investigación se determinó que el objetivo era que el pequeño se encontrara con su mamá, quien residía en suelo norteamericano.

El director de la PPM aseguró que para salir del país hacia México el menor debió cumplir con los requisitos migratorios, entre ellos un permiso de persona menor de edad permanente, donde estaban autorizados sus padres y otros familiares, entre ellos el sacerdote.

Días después de que lo encontraron, el Consulado de Costa Rica en Estados Unidos contactó a la madre del niño para que se encargara de él.

Aunque la Policía Profesional de Migración frecuentemente atiende este tipo de situaciones de tráfico ilícito de costarricenses a un tercer país, Madden aseguró que esta es la primera vez en la cual la víctima es una persona menor de edad.

“Nos impactaron las imágenes porque son muy fuertes, es una persona de 6 años que no tiene esa particularidad de poder enfrentarse a algún inconveniente o problema en esa zona, que es una de las más peligrosas y riesgosas para los migrantes”, manifestó.

 

DIÓCESIS

 

Tras la detención de Brenes, la Diócesis de Tilarán-Liberia emitió un pequeño comunicado sobre el tema, donde indica que está a disposición de las autoridades judiciales para facilitar las pesquisas.

Además aseguró que solo maneja la información emitida por las autoridades y por ahora no se referirá más al caso.

“Se desconocen los detalles de las sospechas que pesan sobre el presbítero, quien hasta el momento desempeñaba su labor pastoral, con normalidad, en la parroquia de Sardinal de Carrillo, Guanacaste. Por el momento la Diócesis no se referirá más al caso, dado que se encuentra en su fase de investigación”, informó.