
Los datos más recientes de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) muestran un descenso en el porcentaje de personas protegidos por el sistema bajo el Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM), el cual garantiza la atención médica a los trabajadores.
Según explicó la Gerencia Financiera, se registró una cobertura del 70.81% de la Población Económicamente Activa (PEA) en 2025. Esta cifra representa un retroceso estadístico frente al 76.53% del año anterior.
Sin embargo, la Caja asegura que detrás de esta caída no se esconde una pérdida masiva de asegurados, sino un cambio en la forma de contar a los contribuyentes para evitar distorsiones.
En sus notas técnicas, la Dirección Actuarial y Económica de la CCSS explica que la precisión de los datos ha mejorado para reflejar la realidad de quienes tienen más de un empleo.
“Para el año 2025 se observa una disminución en los indicadores de cobertura de la PEA. Esta disminución responde, principalmente, a un cambio metodológico en el cálculo de los indicadores, mediante el cual se consideran cotizaciones únicas por trabajador, evitando la doble contabilización de personas con múltiples empleos”, subrayaron.
Además de este ajuste, la institución señala que en 2025 se registró un crecimiento significativo de la fuerza laboral (PEA)
Al incluir a más personas que buscan empleo por primera vez o que están desocupadas, el “denominador” de la fórmula crece, lo que genera una disminución aparente en los niveles de cobertura contributiva.
A pesar de las dudas en el sector de trabajadores activos, el seguro de salud para la población total alcanzó su punto más alto en cuatro años, llegando al 93.89% en 2025
Este dato confirma que el Estado costarricense ha logrado mantener su promesa de acceso universal, compensando las brechas de la formalidad con seguros por cuenta del Estado o modalidades no contributivas
No obstante, persisten desigualdades geográficas profundas. Las regiones periféricas y rurales continúan siendo las zonas de menor cobertura, debido a niveles de informalidad laboral mucho más agresivos que en el Valle Central
Cerrar estas brechas es vital, especialmente cuando las reservas del seguro de salud (SEM) se proyectan para terminarse en los próximos años debido al aumento de los costos médicos y tecnológicos
Este panorama social se da en una economía que, aunque sólida, enfrenta vientos en contra. Aunque el desempleo bajó al 6.7% en febrero de 2026, el crecimiento fuera de las zonas francas es más lento (3% vs 12.7%), lo que limita la creación de empleos de alta calidad que coticen al sistema
En su evaluación de 2026, el Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció la resiliencia del país, pero fue enfático en la necesidad de resolver la sostenibilidad financiera de la CCSS y liquidar las deudas del Estado con la institución, estimadas en un 8.5% del PIB.
Según las proyecciones de este organismo, las reservas del SEM, que financia los servicios de salud de la CCSS, podrían llegar a agotarse en 2029.
“Costa Rica continúa sorteando bien los efectos de los choques externos, con un crecimiento que se mantuvo sólido en 2025, respaldado por un robusto desempeño exportador. Las prioridades de política de Costa Rica incluyen la creación de espacio fiscal para un mayor gasto productivo mientras se mantiene la deuda en una trayectoria descendente”, dice el análisis.

