
Una organización criminal que, en apariencia, operaba desde varios centros penitenciarios del país y era liderada por un sujeto conocido con el alias de “Diablo” fue golpeada este martes mediante un amplio operativo coordinado entre el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Policía Penitenciaria.
Las diligencias incluyeron allanamientos en cinco cárceles, donde las autoridades intervinieron a 15 privados de libertad identificados como presuntos colaboradores de la estructura.
De forma paralela, también se realizaron acciones contra dos oficiales penitenciarios destacados en el Centro de Atención Institucional Carlos Luis Fallas, en Pococí, quienes figuran como investigados por su aparente participación en el ingreso de artículos prohibidos.
De acuerdo con el Ministerio de Justicia y Paz, la investigación permitió desarticular una red que, presuntamente, se dedicaba a introducir drogas y teléfonos celulares en distintos centros penales.
El director de la Policía Penitenciaria, comisario Pablo Bertozzi, explicó que el caso fue posible gracias al trabajo de inteligencia desarrollado por esa institución y al intercambio constante de información con el OIJ de Siquirres.
Según indicó, durante la investigación se generaron cerca de ocho alertas operativas relacionadas con el ingreso de objetos prohibidos a las cárceles, de las cuales cuatro permitieron resultados positivos y las restantes aportaron información clave para fortalecer las pesquisas.
Para ejecutar el operativo, la Policía Penitenciaria desplegó 150 oficiales, quienes brindaron seguridad y apoyo táctico durante las intervenciones realizadas por la Policía Judicial.




