
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) desarticuló un grupo sospechoso de dedicarse al robo agravado mediante la modalidad de tacha de vehículos, tras una investigación que permitió vincular a tres hombres con al menos 33 casos ocurridos en distintos puntos de la Gran Área Metropolitana.
Las diligencias, desarrolladas por agentes de la Sección de Robos, permitieron la captura de tres sospechosos de apellidos Brenes, de 31 años; Brenes, de 40 años; y Peacock, de 52 años, quienes, según las autoridades, operaban principalmente en parqueos de centros comerciales, comercios y en vía pública.
La investigación inició en junio del 2025, luego de que el OIJ recibiera una serie de denuncias por robos a vehículos mediante la fractura de ventanas para sustraer pertenencias del interior.
De acuerdo con las pesquisas, el grupo habría actuado en sectores como Curridabat, Zapote, La Uruca, Tibás y Pavas, entre otros, aprovechando que los automóviles permanecían estacionados para romper los vidrios y apoderarse de objetos de valor. El director general a.i. del OIJ, Michael Soto, indicó que el perjuicio económico atribuido a los casos investigados ronda los ¢50 millones al sumar ambas monedas.
Como parte de las diligencias, los agentes judiciales lograron decomisar pertenencias que, en apariencia, pertenecen a algunas de las víctimas, además de dispositivos electrónicos y otros indicios que serán analizados para fortalecer la causa penal. Las autoridades consideran que la evidencia recopilada será clave para demostrar la participación de los sospechosos en los hechos que se les atribuyen.
Los tres detenidos fueron puestos a las órdenes del Ministerio Público, donde se definirá su situación jurídica.
El OIJ recordó a la ciudadanía la importancia de no dejar objetos de valor visibles dentro de los vehículos, especialmente en parqueos públicos o comerciales, ya que este tipo de descuidos suele ser aprovechado por organizaciones dedicadas a la tacha de automóviles.