
El Organismo de Investigación Judicial confirmó que la balacera en la que murieron dos hombres en Beverly de Limón se dio con la intención de acabar con la vida de José Manuel Kelly Rojas, alias Chitá, un reconocido delincuente de la provincia caribeña ligado a numerosos delitos como tentativa de homicidio y narcotráfico.
Con este caso, autoridades judiciales atan informaciones que vinculan a Chitá, así como dos personas que ya fueron asesinadas en 2015, con el crimen de un comerciante limonense calcinado dentro de un vehículo, supuestamente, pese a que su familia desembolsó ¢50 millones por un secuestro del que los 3 sospechosos fueron actores.
Fuentes fidedignas de DIARIO EXTRA señalaron a Marvin Cole Mendoza, alias Chichi Cole, a Dennis Omier Taylor, conocido con el apodo Tupac, y a Kelly Rojas, con la muerte de Kevin Gardner Gordon, a quien identificaba la policía con el alias “Champion”.
Gardner fue asesinado el 10 de enero del 2015, su cuerpo apareció calcinado ese día en los alrededores del sector de Westfalia, dentro de su propio vehículo, un BMW placa 721773.
La policía señaló en esa oportunidad que familiares de Gardner, quien vivía en el cantón central de Limón, recibieron llamadas de extorsión para que pagaran más de ¢100 millones en efectivo, de lo contrario el hombre iba a morir.
Pese a que hubo un desembolso de la mitad del dinero, los sospechosos propinaron disparos a la víctima y después lo quemaron en su lujoso vehículo.
CACERÍA DE CHICHI Y TUPAC
Pasaron apenas seis meses de ese acontecimiento, y la policía reportó el viernes 3 de julio del 2015 el asesinato de Marvin Cole Mendoza, alias Chichi Cole, quien recibió más de 25 impactos de bala mientras viajaba a bordo de un taxi por la zona de Piuta en Limón, rumbo a la casa de su padre.
Chichi Cole fue catalogado en ese entonces como una de las principales figuras del crimen organizado en la provincia caribeña, se le adjudicaron varios homicidios e incluso se vinculó con el caso de una jueza que, según la Fiscalía, había recibido dinero por dejarlo libre.
Tres meses después, el 12 de octubre de ese mismo año (2015), en San Francisco de Dos Ríos, San José, fue acribillado de 30 disparos con subametralladoras, Dennis Patricio Omier Taylor, Tupac.
El sujeto viajaba junto a su pareja sentimental en un taxi cuando fueron interceptados por una camioneta robada, desde la cual bajaron tres individuos con armas de fuego y dispararon en repetidas ocasiones, provocando la muerte a Tupac.
En el caso de Omier, este se vinculaba con más de 15 homicidios en todo Limón, incluida la masacre de una familia en Boston de Cuba Creek en Matina.
Precisamente, por este último hecho, fue desarticulada una organización criminal, dedicada al sicariato y al narcotráfico nacional e internacional.
Sus líderes fueron rastreados gracias a intervenciones telefónicas que se habían producido por el asesinato de Chichi Cole y de Tupac.
PERSECUCIÓN A CHITÁ
Kelly Rojas, según confirmó Michael Soto, subdirector a.i del Organismo de Investigación Judicial, ha sufrido múltiples atentados para acabar con su vida, pero en todos ha salido con vida.
“Es una persona reconocida por la policía desde el 2008, pero con la situación del crimen de su esposa en marzo de 2017 había bajado muchísimo su perfil, en este momento él se encuentra sujeto a un proceso judicial”, dijo Soto.
El pasado miércoles, murieron acribillados dos trabajadores de Kelly, identificados como Álvaro Torres Rojas de 53 años y su hijo Andrés Mora Campos de 23, quienes laboraban en la finca de alias Chitá.
Michael Soto señaló que el carro en el que viajaba Chitá tenía más de 80 impactos con armas Ak-47 y AR15.
“La dinámica de los hechos consiste en que las tres víctimas iban a entrar a una propiedad aledaña a la carretera de Beverly en Limón, cuando son alcanzados por otro auto oscuro tipo rural, del que bajan dos hombres que de inmediato disparan en muchas oportunidades, acabando con la vida de las dos personas ya mencionadas, e hiriendo en una mano a Kelly Rojas quien es trasladado al centro médico fuera de peligro”, explicó el jefe policial.
Las víctimas mortales del miércoles no tenían antecedentes judiciales, y se cree que son inocentes dentro del ámbito criminal.
El OIJ investiga el homicidio de la esposa de Kelly Rojas en marzo del año pasado, y asegura que hay muchos avances en el caso.