
Aunque todos los años el gobierno anuncia un crecimiento récord en la llegada de turismo siempre superior al periodo previo, lo cierto es que Costa Rica está muy atrás respecto a sus competidores.
Así se desprende del estudio “Turismo en Costa Rica: Análisis de impacto en el desarrollo sostenible”, del Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible (Clacds) del Incae.
“Costa Rica es un mercado relativamente consolidado en cuanto al turismo y mantiene un crecimiento constante en la cantidad de turistas, pero la velocidad a la que se crece en la actualidad es menor que a inicios de los años 2000”, revela el estudio.
El informe añade que el crecimiento en general es menor que en otros mercados de la región como Nicaragua, Panamá o Perú.
Según el estudio, Costa Rica es clasificada como un país de ingreso medio alto, con características políticas, económicas y sociales singulares. La actividad turística ha sido una de las áreas económicas estratégicas desde los años 90, registrando un crecimiento sostenido en la llegada de turistas.
Víctor Umaña, director del Clacds, comentó que este análisis sugiere el replanteamiento de la estrategia de desarrollo del sector turístico y plantea retos en las tres dimensiones de la sostenibilidad.
“En lo económico se necesita de un sector turístico competitivo que se diferencie de la competencia, que supere el reto de la estacionalidad, que provea mayores encadenamientos y genere muchos empleos de calidad.
En lo ambiental se necesita afianzar y alinear en lo que corresponda la estrategia turística con los valores de protección y conservación que han hecho de Costa Rica un símbolo a nivel internacional. Finalmente, en lo social, se necesita que el turismo sea un buen ciudadano corporativo, creando valor para todas las partes interesadas”, agregó.
Hans Pfister, presidente de Cayuga Sustainable Hospitality, quien fue invitado al panel del evento, manifestó que se debe promover un modelo turístico que incremente no solo la cantidad sino de igual manera la calidad de turistas.
El evento contó con una participación de más de 100 personas, entre las cuales estaban diputados de la Comisión de Turismo de la Asamblea Legislativa, representantes del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), así como de cámaras, asociaciones y empresarios del sector turístico.
Uno de los retos del país es doblegar un escenario de gran estacionalidad, donde existe una marcada diferencia entre la temporada alta (diciembre-marzo) y la temporada baja (septiembre-noviembre), que afecta al desarrollo del empleo en el sector y la utilización de la infraestructura.