
Costa Rica no aplicará el nuevo acuerdo pandémico impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), debido a que no formó parte de los procesos de negociación, ni durante el año pasado ni en la reciente ronda culminada en Ginebra.
La decisión fue confirmada por Allan Mora, ministro interino de Salud, tras la aprobación del documento en la septuagésima octava Asamblea Mundial de la Salud. En declaraciones a Diario Extra, el jerarca explicó que el país no está obligado a acatar el tratado, ya que nunca fue parte de su elaboración ni discusión.
“No es un documento completamente vinculante. Desde 2024, Costa Rica se ha mantenido al margen del proceso de negociación. Para esta nueva jornada, tampoco hemos participado. Por lo tanto, no es un tema que esté en análisis ni en discusión dentro del país”, señaló Mora.
El acuerdo, redactado a lo largo de varios años de negociaciones, busca crear un marco de acción internacional ante futuras crisis sanitarias, tomando como lección la pandemia por Covid-19. Su redacción finalizó en abril, y esta semana recibió la aprobación por consenso de los Estados miembros de la OMS durante la cita en Suiza.
Este tratado se gestó desde 2021 y su ratificación estaba prevista para 2024; sin embargo, las diferencias entre los 194 países retrasaron su adopción hasta este año. El objetivo es garantizar que, ante futuras pandemias, los países puedan actuar coordinadamente, compartir recursos y evitar inequidades como las vividas con el acceso a vacunas y medicamentos.
Según la OMS, los pilares fundamentales del acuerdo incluyen el enfoque “Una Sola Salud” para prevenir pandemias, el fortalecimiento de los sistemas de salud nacionales, la creación de un fondo de emergencia y la estructuración de una red logística global que permita acceso inmediato a insumos esenciales durante situaciones críticas.
Se establece una plataforma internacional para gestionar recursos financieros y operativos, asegurando una respuesta rápida ante emergencias sanitarias. Esta estructura será acompañada por una red de logística y suministro global (GSCL, por sus siglas en inglés), destinada a eliminar obstáculos que impidan el acceso oportuno a productos sanitarios.
¿Vacunación obligatoria?
Pese a la circulación de versiones que advertían sobre una posible pérdida de soberanía nacional, el acuerdo es claro en afirmar que ninguna disposición podrá ser utilizada para imponer medidas sanitarias sin consentimiento de los países.
“El acuerdo no otorga a la OMS autoridad para modificar leyes o políticas nacionales. Tampoco contempla la imposición de confinamientos, vacunaciones obligatorias ni el cierre de fronteras”, detalla el texto oficial.
Grupos antivacunas y sectores críticos del tratado han promovido información errónea desde el año pasado.