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En 2026 Costa Rica tendrá que pagar ¢4,5 billones por concepto de bonos de deuda. Esta es la cifra más alta que se tiene que pagar en los próximos 10 años.
Esta cantidad de dinero podría generar una presión muy fuerte sobre las necesidades de los recursos para ese año, lo que significaría un posible incremento en los intereses que paga el Gobierno para obtener dinero.
Debido a esto, el Ministerio de Hacienda inició en 2023 una serie de acciones llamadas subastas inversas, en las que se busca que el Gobierno compre bonos que todavía no se tienen que pagar y que ahora serían propiedad del mismo Estado.
Según Nogui Acosta, ministro de Hacienda, el objetivo de estas operaciones no tiene que ver con obtener ahorros de dinero, sino reducir la presión de financiamiento que tendría el país en 2026.
Estas compras de bonos, eso sí, tienen un efecto que puede ser negativo a corto plazo. La compra por adelantado genera presión sobre el déficit financiero, este se entiende como la diferencia entre lo que el Gobierno logró ingresar a sus arcas y lo que tiene que gastar, incluidos pagos de intereses y del principal de la deuda.
Esto ya ha generado un mayor pago del Gobierno, por ejemplo, según datos de Hacienda, este déficit creció hasta los ¢1,53 billones; es decir, ¢415.000 millones más en 2023 que en 2022.
En términos porcentuales, en 2022 el déficit financiero fue del 2,5% del Producto Interno Bruto y un año después pasó a ser del 3,3%.
¿CUÀNTO TIENE QUE PAGAR EL GOBIERNO EN DEUDA LOS PRÓXIMOS AÑOS?
Para 2024 el país necesita un financiamiento por ¢4 billones, algo similar ocurrirá en 2025, pero en 2026 la cifra se eleva a los ¢4,5 billones.
La buena noticia de todo esto es que los requerimientos de dinero bajarán considerablemente a partir de 2027.
En ese año, el país requerirá ¢3 billones, la cifra subirá levemente en 2028 y luego volverá a caer a partir de 2029, hasta que en 2031 sea inferior a ¢1,5 billones. Estas medidas pretenden también reducir la deuda que hoy se encuentra en el 61,1% del Producto Interno Bruto. La meta del país es que caiga del 60%, ya sea en 2024 o en 2025.
*Colaboró con esta nota: Aarón Chinchilla Carvajal.