“Buscamos mayor celeridad en el proceso agrario”

Damaris Vargas Vásquez, magistrada propietaria de la Sala I, visitó DIARIO EXTRA para explicar temas relacionados sobre el nuevo Código Agrario.En entrevista con Iary Gómez Quesada, gerente general del Grupo Extra y Sandra Cordero Gutiérrez, asistente de dirección del Periódico de Más Venta en Costa Rica, dio a conocer algunos detalles al respecto. Nativa de […]

Damaris Vargas Vásquez, magistrada propietaria de la Sala I, visitó DIARIO EXTRA para explicar temas relacionados sobre el nuevo Código Agrario.En entrevista con Iary Gómez Quesada, gerente general del Grupo Extra y Sandra Cordero Gutiérrez, asistente de dirección del Periódico de Más Venta en Costa Rica, dio a conocer algunos detalles al respecto.
Nativa de San Roque de Naranjo, aunque su familia es de origen palmareño. Creció en una finca cafetalera cuyas vivencias la terminaron inclinando hacia la materia agraria. Es graduada como abogada y notaria en la Universidad de Costa Rica, donde además cursó una especialidad en derecho agrario. También tiene estudios en administración de empresas.
A continuación, sus aportaciones:     

¿Cómo ha sido su paso por el Poder Judicial?
-Empecé en el Juzgado Agrario de Liberia, de ahí me trasladaron al de Corredores, luego al de Limón. Estuve un tiempo en Nicoya y regresé al de Liberia. En 1995 me encargaron abrir el Juzgado Agrario de Guápiles, que era mixto, pues se conocía además de lo agrario, lo civil y laboral.
¿En cuáles otros puestos se ha desempeñado?
-En San José donde ascendieron al Tribunal Agrario en el 2002. Estuve 10 años como coordinadora de ese tribunal, luego fui asignada como suplente de la Sala Primera en tres periodos consecutivos, eso me permitió conocer al equipo de trabajo actual de la Sala Primera. Ahí conocí y experimenté las diferentes materias, le saqué provecho a mi formación en administración y logré que me designaran suplente del Consejo Superior.
Usted también estuvo en el Centro de Apoyo Jurisdiccional…
-Sí. Tuve la ventaja y el honor de que Corte Plena me designara como primera directora del Centro de Apoyo, Coordinación y Mejoramiento la Función Jurisdiccional. Es una oficina con un nombre larguísimo, pero es un proyecto extraordinario que funge como cabeza para la judicatura.
¿Qué se pretende con el nuevo Código Agrario?
-El Código Procesal Agrario trata de implementar la oralidad por audiencias, eso genera mayor celeridad y más humanismo en los procesos.
Por qué ocurrió el problema en la implementación de este Código, que no se vio con la materia contenciosa o civil…
– Hace aproximadamente 12 años empezamos con la redacción de este código. Evidentemente eran otros tiempos. Como se nos adelantaron con la aprobación del contencioso entonces hubo un gran apoyo y fue un cambio muy radical. Cuando sale la reforma procesal laboral, se dio un cambio muy importante en esta materia, lo que ocurrió ahora es que presupuestariamente para la institución eran tiempos distintos.
¡Cuánto se destinó para esas reformas procesales?
-Para la implementación de cada una de las reformas procesales fueron ¢22 mil millones.
¿Por qué tanta inversión en esas materias y no en Agrario?
-En Civil, Penal y Laboral se tenían que comprar edificios, también se crearon los tribunales de apelación, se dio la defensa pública que se llama asistencia social en materia laboral. Cuando la Asamblea Legislativa aprueba el Código Procesal Agrario, presupuestariamente era diferente. Primero por la estrechez fiscal, y segundo cuando Corte Plena envía su presupuesto a la Asamblea la reforma no había sido aprobada, entonces se quedaron sin recursos ni Familia, ni Agrario.
No se hicieron muchos cambios como en otros códigos…
-En la materia agraria el código no cambia los despachos. Mantiene la primera instancia exactamente igual, no hay tribunales colegiados para mayor cuantía, en Agrario dijimos no funcionamos muy bien como estamos con una primera instancia ubicada todo el país y unipersonal, para qué vamos a crear tres personas juzgadoras para que vean la etapa inicial del proceso, no necesitamos más infraestructura porque no creamos más despachos.
También los benefició que la materia siempre ha sido muy oral…
-Sí, efectivamente. Una de las ventajas también es que el proceso agrario toda una vida ha sido muy oral. Lo mejor que tiene el proceso agrario es que nosotros hacemos la audiencia de prueba no aquí en una sala con aire acondicionado, sino nos metemos en el campo o la montaña. Desde que trabajo como juez agraria en 1990, uno se mete a las fincas.
La Corte apostó por un equipo de implementación…
-Sí, la Corte lo que hizo fue destinar una plaza, que era la mía, del Tribunal Agrario, para que se empezara el proceso.
¿Qué hicieron tomando en cuenta las limitaciones?
-Maximizamos los recursos. Como la Corte tiene en mente ser una institución proyectizada, es decir, que trabaje a través de la administración de proyectos, entonces así se hizo la implementación.
¿A que se refiere con un proyecto de implementación?
-Que ya no eran ocurrencias, sino que nosotros teníamos toda la experiencia de lo contencioso, lo laboral y lo civil, para saber cómo se iba a implementar. Empezó en diciembre del 2018.
¿Es usted especializada en ese modelo de trabajo?
-Sí, de hecho, por eso me propusieron porque yo tengo esa formación. Me especialicé en administración de proyectos del Instituto Tecnológico de Costa Rica, entonces ya entendía ese lenguaje.
Qué nos puede decir sobre los señalamientos a su gestión…
-Lo que puedo decir es que la Comisión de Género tomó la decisión de presentar ante la Inspección Judicial una denuncia en relación con todas esas publicaciones que se hicieron por discriminación vinculada con género, que es discriminación política, eso es un tema que está manejando ese órgano.
¿Cómo fue esa coordinación?
-Con la Presidencia de la Corte. Todo fue con recursos ordinarios, entonces todas las direcciones, aunque fueron extraordinarias en el apoyo, trabajaban con sus recursos ordinarios, con sus prioridades y así fuimos trabajando.
¿Qué pedían ustedes?
-Cosas para trabajar, una silla plegable, una mesa para no poner la computadora en un tronco, son nuestros costos por la naturaleza de nuestra materia.
¿Qué es lo más importante de la reforma?
-Todo lo relacionado al tema ambiental. Crea por primera vez el proceso ambiental preferente. La idea del Código es dar una respuesta eficiente, posiblemente para nosotros una duración equis sea razonable, pero una persona productora agraria necesita respuestas rápidas.
¿Cuántos despachos hay en materia agraria?
-Hay 17 despachos en materia agraria, Sala Primera, Tribunal Agrario y el resto son juzgados especializados, más tres mixtos, es decir que conocen varias materias, están en Upala, Turrialba y Buenos Aires.
¿Cuántos jueces tiene cada despacho?
-Cada despacho tiene dos personas juzgadoras.