
Las condiciones se prestaban para que Grecia le recetara una derrota más en el certamen a la Liga de Albert Rudé, sin embargo, el conjunto helénico fue incapaz de ganarles a los manudos a pesar de contar con un hombre de más en el terreno en gran parte del encuentro.
El compromiso calentó más afuera que adentro de la cancha. Las polémicas frases del técnico de los locales, Javier San Román, en la previa no tuvieron mayor efecto para el resultado porque al Ferrari griego se le atravesó un bus rojinegro que sacó un 1-1 del Allen Riggioni.
NADA LES SALE
Alajuelense tiene partidos de no andar fino y, aunque Albert Rudé intenta ocultarlo en las ruedas de prensa, se evidencia la incomodidad del ibérico en el rectángulo verde.
Las ideas de los erizos no quedan bien plasmadas en el campo. En el choque ante los griegos la Liga pobló el mediocampo con Bryan Ruiz, Aarón Suárez y Bernald Alfaro, pero no pudo avanzar hacia la portería contraria y la única jugada de peligro que generó fue un balonazo al poste nacido desde la táctica fija en el primer minuto de acción.
Los rojinegros se vieron comprometidos en la recta final de la etapa inicial, cuando al 39’ Alexis Gamboa erró en una salida y en su intento por redimir su fallo cometió una infracción que lo envió temprano a las duchas.
LLEGARON LOS GOLES
Con la diferencia de hombres en el campo, para el complemento la Liga se vio en la obligación de ser más precavida y aguardar el momento indicado para contragolpear evitando exponerse en parte baja.
Grecia sacó provecho de que Alajuelense se metió atrás y tomó la delantera en el marcador por intermedio de Luis Rodríguez al 54’, que con un balazo dejó como estatua a Leonel Moreira.
La tónica del compromiso se mantuvo y fue un fallo garrafal del cancerbero helénico Anthony Monreal lo que permitió a los manudos igualar al 66’. El portero mexicano entregó mal un pase en salida y Josimar Alcócer se puso las pilas para ganar la redonda y ponerla tras los cordeles.
Con el 1-1 en la pizarra, la Liga terminó de meter el bus para cuidar el punto y renunció por completo al ataque.
LO DIJO
“Es muy triste y molesto. No cometimos un error, cometimos un pecado. En las instancias en las que estamos regalar un partido como el que regalamos hoy (ayer) es imperdonable. Había un equipo en la cancha que estaba buscando ganar el duelo y sentimos que un equipo vino nada más a defenderse”.
José Araya / Asistente de Grecia