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Las calles de San Ramón de Alajuela se llenaron este domingo de alegría con el tradicional desfile de bueyes en el marco de las Fiestas Patronales, una actividad que cumple 23 años de realizarse.
Más de 250 yuntas con sus respectivos bueyes se pasearon por las principales calles del cantón, salieron del centro pastoral en San Juan y recorrieron cerca de cinco kilómetros.
Debido a la tradición, las aceras lucieron abarrotadas de espectadores, quienes desde tempranas horas del día esperaron con ansias ver a los principales actores, los bueyes.
Veintitrés años atrás, con el primer desfile, según la historia del cantón, solamente acudieron cinco yuntas.
Debido a la mínima participación, se quiso dejar de lado la actividad, sin embargo, los pobladores se amarraron los pantalones e impidieron lanzarla al olvido, de tal manera que hoy se ejecutan desfiles grandes y que todos esperan.
“El objetivo de este desfile es unir las familias y mantener viva esta bella tradición, para nosotros hoy esto es una gran fiesta. Iniciamos como poquitas yuntas y hoy por hoy es el mejor desfile a nivel nacional a mucha honra y a mucho orgullo”, manifestó Ana Losilla Rodríguez, integrante de la comisión organizadora.
Los coordinadores de la festividad son bastante estrictos en cuanto a orden, puntualidad, pero ante todo seguridad y buen trato hacia los animales.
Bueyes de todo tamaño, raza, color, con cuernos grandes y pequeños, no se quedaron guardados y salieron para deleitar a los espectadores.
Las carretas, por supuesto, también destacaron con sus diversos colores y diseños, además, algunas llevaban a adultos mayores, bellas mujeres y niñas de la zona y hasta al amigo fiel del hombre que no puede faltar, un perrito.
Los boyeros se dieron cita desde diferentes puntos del país como Upala, San Carlos, Zarcero, Heredia, Cartago, Escazú, Jicaral, Hojancha, Atenas, Naranjo, Liberia, Atenas, Alajuela, San Ramón, entre muchos otros.
La actividad se realizó durante una mañana soleada y llena de calor, por lo que algunos buscaban una sombra a la orilla del desfile para estar más fresquitos.