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(AFP, Brasil) Los brasileños acuden este domingo a las urnas para elegir entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en unos comicios seguidos de cerca por el mandatario estadounidense Donald Trump.
Unos 160 millones de ciudadanos están convocados a votar en una elección que enfrenta a dos proyectos políticos opuestos. Lula busca un cuarto mandato, mientras Bolsonaro promete un giro hacia políticas de mayor dureza contra la delincuencia y una reducción del gasto público.
La elección también está marcada por la influencia de Trump, quien ha presionado al Gobierno brasileño mediante aranceles y sanciones desde que Jair Bolsonaro fue juzgado y condenado por intentar un golpe de Estado tras las elecciones de 2022.
Lula, de casi 81 años, regresó al poder en 2023 después de que fueran anuladas las condenas de prisión que recibió por un escándalo de corrupción. En las elecciones de 2022 derrotó a Jair Bolsonaro por apenas 1,8 puntos porcentuales.
Durante su actual mandato, la inflación se ha mantenido controlada, el desempleo disminuyó y la deforestación en la Amazonía se redujo de manera considerable. Sin embargo, el alto costo de vida y la inseguridad continúan entre las principales preocupaciones de los brasileños.
Tras votar en el estado de São Paulo, Lula afirmó que los electores deben escoger entre “fortalecer el régimen democrático y la barbarie, entre el positivismo y el negacionismo”.
El mandatario mantiene una importante base de apoyo en el noreste del país, entre sectores de menores ingresos, mujeres y católicos. Sus programas sociales, que durante sus primeros gobiernos sacaron a millones de personas de la pobreza, forman parte de sus principales respaldos electorales.
Flávio Bolsonaro, de 45 años, fue designado candidato por su padre y ha logrado acercarse a Lula en las encuestas. Su campaña se concentra en la seguridad, la reducción del gasto público y una política fiscal más austera.
“Brasil no puede soportar más sufrimiento, tantos impuestos altos, tantas mujeres muertas”, afirmó Flávio.
El senador cuenta con mayor respaldo en el sur del país, entre sectores de mayores ingresos y votantes evangélicos.
La elección también tiene repercusiones ambientales. En la Amazonía, comunidades indígenas expresaron preocupación ante la posibilidad de un triunfo de Flávio Bolsonaro, al considerar que podría aumentar la minería ilegal y la tala.
La última encuesta de Datafolha citada en el reporte prevé que ninguno de los dos candidatos obtenga el 50% necesario para ganar en primera vuelta. De confirmarse ese escenario, Lula y Bolsonaro se enfrentarían nuevamente el 25 de octubre.

