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La alerta sobre un incendio en un cañal de El Cacao, Alajuela, motivó que los bomberos salieran a atender el incidente y se estacionaran un momento a la orilla de la calle para solicitar información, momento en que escucharon los desesperados gritos de una mujer pidiendo auxilio.
Al ir a corroborar se encontraron con un sujeto y la femenina que les pedía desesperadamente ayuda porque decía que el tipo iba a violarla si ellos no hacían algo.
De inmediato los apagafuegos solicitaron apoyo de la Fuerza Pública del lugar, que de inmediato se puso en camino al terreno donde detuvieron al depredador sexual.
“Se nos despacha a quema de charral con amenaza en el sector de Cacao, procedemos en alarma, cuando estamos llegando al sitio bajamos la velocidad, apagamos las sirenas y nos orillamos para buscar el incidente. En ese momento es cuando mi compañero visualiza una pareja forcejeando en un callejón de un cañal a oscuras, donde la muchacha grita ‘¡ayuda!’.
Entonces nos detenemos, bajamos de la unidad y procedemos a brindarle ayuda a la muchacha y nos pide ayuda porque ‘me quiere violar’, decía. Le pedimos al masculino que libere a la muchacha porque en ese momento estaban forcejeando, él intentando ingresar al cañal, la libera y la muchacha corre hacia nosotros y le pedimos al masculino que se detenga, que se calme y procede acostarse boca abajo al suelo”, manifestó Deiner Acuña, jefe de Bomberos de Alajuela.
La joven ya se encontraba sin zapatos y la ropa rasgada al momento en que llegaron los rescatistas. Es más, luego de lo ocurrido la alerta corrió como pólvora entre los vecinos que dijeron que ahí la policía brilla por su ausencia.
Doña Juana Rojas, lugareña, acusó lo peligroso e inseguro de la zona, donde los asaltos son frecuentes, robos en las casas y los oficiales ni se asoman.
Grethel Cortés es otra vecina que coincide con doña Juana y mencionó lo peligroso del sitio, “nunca se ve una patrulla, ni nada, rara vez se ve una patrulla, necesitamos más seguridad porque sí está peligroso”, sostuvo.
José Cortés expresó que el problema es de la gente que llega de afuera, “en la parada no se puede quedar porque pasan y lo asaltan, el problema son las leyes, porque agarran al delincuente que, si no tiene nada, lo echan para afuera”.
La policía se llevó al “enfermazo”, quien quedó a las órdenes de las autoridades.