Bolsas de aire todo lo levantan

Héctor Blanco, paramédico y especialista, mencionó a DIARIO EXTRA que el trabajo en este tipo de accidentes se denomina rescate vehicular pesado a nivel técnico.  Los rescatistas utilizan el equipo especializado de elevación con 116 libras de presión, el cual tiene capacidad de levantar hasta 70,2 toneladas. Lo usan para extracciones en tráileres, camiones, buses […]

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Héctor Blanco, paramédico y especialista, mencionó a DIARIO EXTRA que el trabajo en este tipo de accidentes se denomina rescate vehicular pesado a nivel técnico. 

Los rescatistas utilizan el equipo especializado de elevación con 116 libras de presión, el cual tiene capacidad de levantar hasta 70,2 toneladas. Lo usan para extracciones en tráileres, camiones, buses y trenes. Incluso puede levantar losas de concreto.

 

PRIMERA ETAPA 

 

El especialista manifestó que lo primero que se hace es una estabilización o un bloqueo de las llantas del tráiler, corroborar que esté frenado, después se calcula para ver el peso y dimensiones del vehículo como tal. 

La estabilización se hace en un encamado con piezas de madera y se valora en cuál de las estructuras del automotor se debe realizar la elevación.

Se considera un punto donde exista buen soporte y no se eleve la carga para evitar que se mueva de un lado para el otro. Se contempla el centro de gravedad del camión, la inclinación y los soportes.

Después se meten las bolsas de aire, se trabaja con la de mayor elevación o con la que pueda caber. En la cabina del tráiler, la elevación que se hace es de 10 o 20 toneladas.

Cada bolsa de aire eleva la estructura de 20 a 40 centímetros y se pueden utilizar dos bolsas de levantamiento, una sobre otra, para elevar el tráiler. 

Uno de los tipos de aire que se usan es el comprimido, el cual se trabaja con un tanque de 4.500 libras y un regulador que pasa a 116 libras de presión.

Según Blanco, una vez que se eleva el vehículo y estabilizan la carga, para evitar que prense más al paciente o volcar el automotor, un paramédico valora al herido. 

Se le aplican analgésicos, se hace un control de sangrado para posteriormente realizar la extracción con una camilla y trasladarlo al centro médico más cercano.

 

MATERIAL DE LOS CHALECOS ANTIBALAS

 

Esas bolsas son especiales. Se hacen con caucho recubierto de unas capas de Kevlar (polímero de gran resistencia, tan fuerte como el acero, se usa en los chalecos antibalas), por lo que aguanta químicos, rajaduras y cierta temperatura. Están fabricadas para rescate.

Blanco agregó que son muy pocos los paramédicos que tienen el curso de técnico en elevación de carga en buses, camiones y tráileres.

En la Cruz Roja hay alrededor de cinco personas y en trenes solo dos paramédicos fueron certificados en Europa, ya que en nuestro país no se trabaja. Ellos han estudiado y practicado en Portugal, Estados Unidos y España.