Bolivia tiene nuevo gabinete sin representación indígena 

Mandatario promete “transformación estatal”

Por primera vez en 20 años

La Paz (AFP). El nuevo presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, posesionó este domingo a su gabinete, en el que no están representados los sectores indígenas y populares que fueron protagonistas en los últimos 20 años de gobiernos socialistas.

Las gestiones de Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025) se caracterizaron por designar a dirigentes campesinos como ministros.

Según el último censo de 2024, un 38,7% de los 11,3 millones de habitantes de Bolivia son indígenas, principalmente quechuas y aymaras.

Paz colocó en ministerios claves a colaboradores vinculados a la actividad privada y tecnócratas: José Luis Lupo (Presidencia), Fernando Aramayo (Cancillería), Marco Antonio Oviedo (Gobierno), Gabriel Espinoza (Economía) y Mauricio Medinacelli (Hidrocarburos y Energía).

El mandatario, que asumió el poder este sábado 8 de noviembre, ordenó a sus ministros resolver los problemas urgentes, como la ausencia de carburantes en las estaciones de servicio y de dólares en la banca, y una inflación interanual que a octubre fue de 19%.

La coalición de Paz y los partidos del derechista Jorge Quiroga y el centroderechista Samuel Doria Medina arrasaron en el Congreso, dejando al Movimiento Al Socialismo (MAS) que lideraron Morales y Arce como una fuerza menor.

Paz justificó la ausencia de los movimientos populares en su equipo de ministros.

“Durante 20 años se representó sectores. Hoy día, luego de una metodología de trabajo de 20 años, ¿Bolivia está mejor? Es un momento de darle (espacio) a la meritocracia, a la eficiencia, a la transformación del Estado para darle servicio al pueblo”, agregó el mandatario sudamericano.

La posesión también marcó diferencias con los gobiernos de Morales y Arce. La juramentación fue delante de una Biblia y un crucifijo, que fueron sustituidos por símbolos indígenas durante los mandatos del MAS.

El nuevo mandatario también optó por retirar la bandera multicolor “wiphala”, que representa a los pueblos indígenas y a los aymaras en particular, de la fachada de palacio de gobierno, lo que provocó críticas de Morales.

“Quitarla del Palacio es una ofensa para el movimiento indígena originario campesino y un intento de borrar la memoria colectiva. De un Estado de inclusión pasamos a uno de exclusión”, señaló Morales en redes sociales.

El expresidente se encuentra desde 2024 refugiado en la municipio de Chapare, debido a una orden de captura en un caso de trata de menor que él niega.