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La tokenización es un mecanismo que empieza a explorarse en Costa Rica como forma de atraer inversión para proyectos inmobiliarios. Consiste en usar la tecnología blockchain para convertir un bien, como un edificio o un terreno, en unidades digitales llamadas tokens, que representan un valor en el mundo virtual.
El proyecto RISE (Reactivación Inmobiliaria del Centro Histórico de San José), del Tecnológico de Costa Rica (TEC), analiza esta alternativa para remodelar edificios en el centro de San José.
“Desde un punto de vista de financiamiento, uno puede hablar de diferentes opciones: fondos verdes, crowdfunding, fideicomiso o crédito hipotecario, y siguen siendo válidos. Pero nosotros visualizábamos la tokenización sobre el flujo de ingreso como uno de los que vimos más cercanos a nuestros objetivos”, detalló Mauricio Arroyo, ingeniero en computación que forma parte de RISE.
Los inversionistas pueden participar de dos maneras: como propietarios o en la repartición de los ingresos.
En el primero de estos, el inmueble se divide en fracciones que son compradas por los interesados, lo que los convierte en dueños de una parte del edificio o terreno que representa.
La otra opción hace referencia a la distribución de las ganancias que genera el proyecto entre las personas que tengan en su posesión el token.
La abogada especializada en blockchain Stephanie Sánchez explicó que el sistema se apoya en los llamados smart contracts (contratos inteligentes). Estos permiten que el dinero recaudado se distribuya automáticamente entre los inversionistas, sin necesidad de intermediarios.
“Se da un proceso de automatización en el proceso del reparto de las utilidades. El smart contract lo que hace es que los fondos que ha capitalizado el protocolo de una vez los distribuye, sin necesidad de terceros. Se encarga de esa labor de distribuir los rendimientos del fondo común hacia todas las wallets que están vinculadas al protocolo”, explicó Stephanie Sánchez, abogada especializada en tecnología blockchain.
Cada token tiene un valor definido según el capital que se busca captar y puede intercambiarse entre inversionistas en mercados secundarios, lo que le da mayor facilidad de compra y venta en comparación con una inversión tradicional.
En Costa Rica, el principal obstáculo para estos proyectos se encuentra en la normativa actual, que no ha sido actualizada para proporcionar la seguridad jurídica necesaria.
“No existe regulación. Hay buenas ideas y mucho interés de financiar estos proyectos, pero no tenemos la herramienta legal en nuestro ordenamiento que lo permita. No hay un marco claro en donde exista seguridad jurídica para los inversionistas”, indicó Sánchez.
La abogada agregó que es necesario lograr un ligamen entre el activo virtual y su representación en el mundo físico por medio del registro público.
Tomás Martínez
Proyecto RISE
“La tecnología blockchain facilita la gestión del cobro y las rentas, le da transparencia y seguridad al proceso que permite diversificar y democratizar la inversión. Esto permitiría abrir todo un horizonte nuevo de mercado para el centro histórico de San José”.
Stephanie Sánchez
Asoblockchain
“Las autoridades no han entendido la necesidad imperante de no frenar la innovación en esta línea y eso solo va a ir acompañado de nuevas regulaciones que estén alineadas a los objetivos de las nuevas tecnologías”.



