BCCR cuestiona margen de tasas de interés en proyecto de eurobonos

Documento establece hasta 750 puntos base por encima de los bonos del Tesoro

El cantón espera modernizar su sistema de parquímetros.

Pese a que el Banco Central de Costa Rica emitió un criterio positivo sobre el proyecto de ley que autoriza hasta $13.500 millones en emisiones de eurobonos, el órgano emitio algunas observaciones donde cuestiona la iniciativa. 

Dentro de las consideraciones, la entidad argumentó que el margen máximo en las tasas de interés era “excesivo” y un “parámetro holgado”, por lo que los directivos recomendaron modificar el mecanismo que fija el rendimiento máximo que el Ministerio de Hacienda podría reconocer a los inversionistas internacionales.

El proyecto establece un límite de 750 puntos base sobre el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, cuyo rendimiento actualmente se ubica entre un 4% y un 5%. Ese margen adicional de 7,5 puntos porcentuales sirve como referencia para determinar cuánto pagaría Costa Rica por endeudarse en los mercados internacionales.

La División Económica sugirió modificar la redacción para que el margen máximo se determine con base en el promedio histórico de las colocaciones de deuda de Costa Rica.

“Me parece que los 750 son excesivos todavía para el primer tracto y la idea de utilizar un promedio me parece muy impreciso, porque es un promedio de cuánto tiempo. ¿Los últimos seis meses del año? ¿De los últimos 50 años? Por los márgenes que hemos tenido, puede que sea hasta mayor de 750. Entonces, yo diría un margen menor, o sea, equivalente al promedio de los últimos dos años más una desviación estándar. Una cosa es un criterio de realidad de los fondos, de cuál es el costo”, indicó Róger Madrigal, presidente de la Junta Directiva del BCCR.

Pablo Villalobos, gerente del Banco Central, aportó a la discusión que el margen también podría vincularse al Indicador de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI), que mide el riesgo de los bonos soberanos de Costa Rica.

Según el Banco Central, el EMBI del país osciló entre 300 y 500 puntos base entre 2012 y 2019, mientras que promedió 269,5 puntos entre 2022 y 2025 y cayó a 143,4 puntos base durante el presente año.

“Se considera conveniente que, para estas emisiones, el margen máximo se determine mediante una metodología objetiva, clara y replicable, basada en el comportamiento reciente de indicadores de riesgo soberano del país, disponibles en el mercado financiero. Esto permitiría preservar la flexibilidad operativa y mantener una salvaguarda orientada a procurar el menor costo financiero posible”, se lee en el criterio de la Junta Directiva.

Riesgos macroeconómicos

El análisis del Banco Central también advierte que el impacto macroeconómico dependerá del tipo de deuda que sea sustituida. Según el BCCR, los $13.500 millones cubrirían la totalidad de los vencimientos en moneda extranjera de los próximos nueve años.

“Si esas emisiones se realizan para el pago de deuda externa, básicamente, hay un efecto directo acotado. Básicamente, lo que sería es reemplazar pasivos externos y reducir la demanda local de divisas por parte del Ministerio de Hacienda”, explicó Juan Carlos Quirós, asesor económico de la autoridad monetaria.

Sin embargo, si las emisiones sustituyen deuda interna emitida en colones, la operación implicaría la venta de divisas al Banco Central, lo que podría generar una expansión monetaria promedio anual cercana a ¢740 mil millones.

Aunque el Ministerio de Hacienda ha insistido en que la prioridad son los pagos de deuda externa en dólares, el BCCR considera que también habría un efecto indirecto si los recursos se utilizan para sustituir deuda local denominada en moneda extranjera.

“Dependería de lo que el ahorrante decida hacer con los recursos, si va al mercado cambiario, entonces ahí tiene efecto, pero habría que suponer en una segunda o tercera vuelta”, agregó Madrigal.

Beneficios identificados

Pese a esas observaciones, la Junta Directiva concluyó que el proyecto ofrece ventajas para la administración de la deuda pública. Entre los principales beneficios destaca que el acceso a los mercados internacionales amplía la base de inversionistas, diversifica las fuentes de financiamiento y puede reducir la presión sobre el mercado financiero local.

Asimismo, el documento recuerda que las emisiones internacionales realizadas en 2023 permitieron captar montos superiores a los obtenidos en el mercado doméstico para plazos similares y evidenciaron condiciones competitivas frente a otras alternativas de financiamiento.

El criterio también resalta que la iniciativa no autoriza un mayor endeudamiento del Gobierno, sino que busca sustituir obligaciones existentes o atender vencimientos de deuda previamente autorizados.


Opinión de los directivos


Róger Madrigal 


“Estoy de acuerdo con la autorización que esta ley da. Por eficiencia, el Estado no pierde el control, la Asamblea Legislativa no pierde el control, como se ha visto, hay bastante control dentro de la misma ley, hay revelación”.


Marta Soto

“Esto nos lleva a una mayor eficiencia, a una reducción del costo del pago de intereses por la deuda, lo cual permite gastar en otras cosas que también son prioritarias para el Gobierno y para el país”. 


Silvia Charpentier


“El Ministerio de Hacienda, si lo que se desea es darle impresión al país de que están buscando eficiencia en la consecución de recursos externos, pueden quedarse con un rango que vaya de algo más bajo y tener la flexibilidad en caso de necesidad”.