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La vida útil proyectada del relleno sanitario de Limón se redujo en 5,4 años en tan solo cuatro meses; es decir, paso de 15,3 años en febrero a 9,9 años para junio del 2026, esto, según explican las autoridades, por incremento de los residuos que se reciben al día, ocasionado por el cierre de otros botaderos del Gran Área Metropolitana.
Estas cifras lo que revelan es una pérdida promedio de 1,35 años de capacidad proyectada por cada mes de funcionamiento, esto desde que se recibe mayor cantidad de residuos provenientes de comunidades de la provincia de Cartago.
La empresa EBI explicó a Grupo Extra que el aumento se produjo luego del cierre del relleno sanitario ubicado en La Uruca, esto sumado a la saturación que vive actualmente el parque de Aczarrí, conocido como el Huazo.
Ante este panorama, “empezaron a llegar al Parque de Tecnología Ambiental de Limón residuos de Turrialba, Paraíso y Tucurrique, comunidades de la zona de Cartago cercanas a la región”, detalló EBI.
Es por ello que el Parque Tecnológico Ambiental pasó de recibir 141,62 toneladas de basura a diario, a un promedio de 300 toneladas diarias, lo que representa alrededor de 7.800 toneladas al mes.
La compañía señaló que el cálculo de 27,6 años de vida útil correspondía al escenario de hace dos años, y se realizó con un ingreso promedio de 141 toneladas diarias.
“Después de 2024, EBI actualizó la topografía del sitio con herramientas especializadas. Eso nos permitió actualizar de manera más detallada el espacio disponible y recalcular la vida útil con respecto al área aprobada del proyecto. El resultado es una proyección más precisa y ajustada a la realidad del terreno”, explicó la empresa.
Los cálculos del Ministerio de Salud también reflejan la diferencia en el volumen utilizado para los cálculos: para 2024 se consignaron 27,6 años de vida útil con un ingreso de 141,62 toneladas diarias, mientras que, con un ingreso de 200 toneladas diarias, la vida útil se reduce a 15 años.
La situación del mal manejo de desechos ha generado molestia en la Municipalidad de Limón, debido a que el cantón recibe residuos generados fuera de la provincia.
La alcaldesa Ana McCalla afirmó que el problema trasciende a Limón y también alcanza a otros gobiernos locales de la región Caribe cuyos desechos son trasladados hasta el cantón central.
“Estamos recibiendo basura de cantones fuera de nuestra provincia. También es un asunto de otros alcaldes, del alcalde de Matina, de Siquirres, de Talamanca, que también son alcaldes cuyos residuos vienen a dar aquí a nuestro cantón central de Limón. Y que también es una situación que les afecta y les afectará eventualmente a ellos”, señaló McCalla.
La alcaldesa aseguró además que la situación representa una preocupación para la salud pública del país, por lo que reclamó una respuesta coordinada entre los gobiernos locales y las autoridades nacionales.
“Es una situación en la que yo ya he expresado en múltiples ocasiones que nos duele muchísimo, pero que también nos enoja bastante porque es un asunto que compromete la salud. Este no es solamente un asunto de Limón, es un asunto nacional”, manifestó.
McCalla agregó que la Municipalidad impulsa desde hace tiempo una mesa de trabajo para analizar alternativas relacionadas con el aprovechamiento de residuos. Según explicó, se han presentado tres proyectos para generar energía renovable a partir de desechos, pero todavía no existe una respuesta del Concejo Municipal que permita seleccionar y ejecutar alguno.
Los datos del Ministerio de Salud además evidencian que varios sitios de disposición enfrentan periodos reducidos de operación. El Parque de Tecnología Ambiental Uruka, en San José, es clasificado como “en proceso de cierre”, ya que le queda un mes de vida útil, mientras que, en Aserrí, el Huazó registra cinco meses de utilidad.
Ante esta presión, EBI sostiene que el relleno de Limón todavía puede mantenerse operativo y que trabaja en una ampliación. La empresa también plantea reducir la cantidad de residuos que llegan al sitio mediante separación desde la fuente y aprovechamiento de materiales.
“Como empresa, creemos que la ampliación hay que acompañarla de un cambio cultural, con la separación de residuos desde la fuente, para que llegue al relleno la menor cantidad posible de desechos”, indicó EBI.
Como parte de esa estrategia, la empresa anunció que antes de finalizar el año habilitará un ecocentro en Limón para que la población pueda llevar materiales como llantas, madera y plásticos de construcción. Estos serán separados y entregados a gestores autorizados, con el objetivo de evitar que terminen en el relleno sanitario.

