
Un mega operativo de más de 200 oficiales permitió desarticular a una organización criminal encargada de controlar la zona más grande de venta de drogas de San José.
Se trata del sector María Reina en Hatillo, donde una narco-estructura lograba ganar hasta ¢100 millones por mes, de acuerdo con los cálculos de las autoridades policiales.
Por este motivo se desarrolló el operativo “Troya”, tras más de un año de investigación policial que permitió identificar la metodología utilizada por el grupo criminal para evitar la intervención de las autoridades en esa zona.
El objetivo de la Policía de Control de Drogas y la Fiscalía de Narcotráfico era detener a un total de 14 sujetos que desempeñaban roles específicos dentro de la banda.
“Parte del nombre viene con la dificultad por los informantes en los perímetros de María Reina que avisan de manera constante de la presencia policial, además de que usa cámaras de videovigilancia para alertar de ingreso de autoridades o grupos rivales”, dijo Guillermo Valenciano, subdirector de la Fuerza Pública.
En total se realizaron un total de 14 allanamientos en este sector de Hatillo, donde las fuentes policiales que está tomado por alias “Pioja”, un sujeto de 48 años que sigue siendo el principal cabecilla a pesar de estar en la cárcel.
Stephen Madden
Director de la PCD
“Este es el principal punto de venta, no solo de la capital, sino prácticamente del país, aquí el movimiento es 24 horas, sin descanso, no había un momento donde no se pudiera conseguir acá droga, este lugar es importante para el narcotráfico, un punto que genera grandes cantidades de dinero”, afirmó.
“Aquí lo que hacen ellos es trabajar mediante diferentes roles para poder tener siempre activos estos puntos de venta, Como característica de este grupo es la parte de control que han tenido para evitar la incursión de las policías”, explicó Stephen Madden, director de la Policía de Control de Drogas (PCD).
Las autoridades policiales explicaron que una de las dificultades en la investigación era que los cabecillas y vendedores se cambiaban frecuentemente de puntos de venta.
Guillermo Valenciano
Subdirector de la Fuerza Pública
“Se trata de un lugar complejo, la capacidad de informantes y organización que tienen a nivel de capacidad humana, sino también tecnológica, la ubicación y los segmentos de calle son muy angostos y complejos, hay muchas alamedas, es parte de la estrategia criminal de la agrupación”.
“Tienen perfiles importantes, algunos de ellos dominan prácticamente el territorio, que son los administradores de la zona, las personas que se encargan de almacenar la droga y los que la mueven para que esté en buen resguardo”, agregó.
La investigación determinó que, como parte de la dinámica de la venta de los estupefacientes, se logró confirmar la presencia de vehículos a cualquier hora y que incluso hasta había largas filas para que las personas “fueran atendidas” como en un supermercado.



