
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) realizó 17 allanamientos en los que detuvo a 15 personas, tres mujeres y 12 hombres de edades entre los 20 y 43 años, quienes figuran como sospechosos de formar parte de la agrupación conocida como “La banda del acetileno”. Los sitios allanados estaban en Guácimo, Guápiles, Pocora, Limón 2000 y Guanacaste.
Entre los detenidos destacan el líder de la banda y el contador, piezas fundamentales en dicha agrupación.
De acuerdo con el OIJ, esta banda usaba equipo de acetileno con dos propósitos, uno era calentar el concreto de las paredes de los locales para facilitar abrir un boquete; el otro era tener acceso a los cajeros automáticos y a la bóveda para hacerse con el dinero.
Al parecer, el grupo operaba entre las 12 medianoche y 4 de la mañana, preferían lugares solitarios, de poco tránsito y que quedaran cerca de zonas montañosas, lo cual les facilitaba el ingreso y la huida.
Con el acetileno como modus operandi distintivo la banda logró ingresar a siete comercios e irrumpió en dos cajeros automáticos y una bóveda de entidades financieras, así sustrajeron artículos de los comercios y dinero de los cajeros y de la bóveda, para un perjuicio calculado en ¢198 millones.
ANTECEDENTES
A esta banda se le vincula con varios casos, uno de los más recientes ocurrió el pasado 10 de agosto, en el sector de Ciudad Cortés, donde robaron ¢11 millones.
Trascendió que los cacos planean hasta el último detalle del robo, para este último golpe hicieron una llamada de distracción a la delegación de la Fuerza Pública, a quienes les reportaron dos situaciones que se dieron en Finca 7 de Palmar Sur y Palmar Norte, sin embargo todo era parte del plan de la agrupación.
Cuando los oficiales viajaban a atender el llamado se encontraron en el camino varios “miguelitos” artefactos filosos hechos de varillas soldadas, desperdigados por las calles, esto provocó que los policías quedaran varados por las llantas estalladas.
De esta manera, los hampones quedaron sin ningún estorbo para abrir un boquete por detrás del cajero automático ubicado diagonal al Hospital Tomás Casas. Los criminales lograron su objetivo según su plan.
También el 9 de enero robaron ¢40 millones de un cajero automático de una entidad bancaria privada ubicado en una finca bananera de El Carmen de Siquirres, Limón, donde amordazaron a los guardas de seguridad y también dejaron obstáculos en el camino para frenar la persecución.
ALLANAMIENTOS
Según manifestó Walter Espinoza, director del OIJ, en los allanamientos se les aplicó una dosis de su propia medicina a los criminales, ya que trascendió que los investigadores ingresaron a las viviendas en horas de la madrugada.
Un grupo de oficiales rodeó la vivienda y usó herramientas especiales como un ariete para abrir de golpe la puerta e ingresar.
De acuerdo a los judiciales, estos sospechosos detenidos ya fueron remitidos al Ministerio Público con un reporte para que las autoridades jurídicas determinen la pena que deberán descontar estas 15 personas involucradas.
Asimismo, los uniformados incautaron 4 vehículos, equipo de acetileno, mangueras, manómetros, dinero en efectivo y municiones para arma de fuego, entre otras evidencias importantes para la investigación.
También trascendió que los criminales tenían la plata escondida en colchones, armarios y en botellas de vidrio, la forma de guardar los billetes era muy singular, pues formaban figuras parecidas a un corazón para que entraran más en los recipientes.
Las autoridades judiciales señalan que el caso se mantiene en investigación para poder determinar las medidas que estos individuos deberán descontar.