Banco Mundial proyecta crecimiento lento para América Latina

En medio de la incertidumbre mundial y una débil inversión

Droga decomisada por las autoridades. Foto: MSP.

El Banco Mundial ajustó las proyecciones de crecimiento para la región de América Latina y el Caribe a un 2,1% para el 2026, de acuerdo con el último informe del Panorama Económico de América Latina y el Caribe.

El cálculo es menor al 2,3% que se informó en enero del presente año.

“Las perspectivas moderadas reflejan un entorno macroeconómico desafiante, en el que los elevados costos de endeudamiento, la débil demanda externa y las presiones inflacionarias derivadas de la incertidumbre geopolítica frenan la inversión privada y la creación de empleo”, indicó el Banco Mundial.

Para Costa Rica, las proyecciones se mantienen en un 3,6% para el 2026 y un 3,7% en 2027.

Proyecciones en América Latina (Tabla)

Entre los principales factores para un crecimiento débil en la región, la entidad enlista que el gasto por parte de los hogares es el principal componente del crecimiento, aunque modera su ritmo. La inversión de las empresas es menor debido a una mayor cautela por la incertidumbre mundial.

“Las tensiones geopolíticas, incluido el conflicto en el Medio Oriente, han agravado el desafío al elevar los precios de la energía e introducir riesgos inflacionarios que podrían retrasar la flexibilización monetaria. Estos factores ejercen una presión adicional sobre gobiernos que ya operan bajo estrictas restricciones fiscales. Restaurar la confianza empresarial, desbloquear la inversión privada y aumentar la productividad son tareas esenciales”, agregó el Banco.

El informe destaca cuatro recomendaciones para los diferentes países:

  • Cerrar las brechas de habilidades mediante la educación, la formación técnica y el desarrollo gerencial.
  • Ampliar el acceso al financiamiento y fortalecer los marcos de insolvencia para que las empresas puedan asumir riesgos y crecer.
  • Profundizar la integración comercial para impulsar la competitividad y la adopción de tecnología.
  • Fortalecer la capacidad institucional para diseñar políticas que puedan identificar fallas del mercado, ajustar el rumbo y mantener los resultados.