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Un hombre de identidad desconocida murió cuando era llevado al hospital después de resultar herido de arma de fuego durante una discusión en San Lorenzo de Heredia.
Los hechos se dieron en las afueras del bar El Tambor mientras el hoy fallecido se encontraba conversando con dos amigos junto a un carro, cuando llegó un vehículo Mitsubishi Montero Sport gris oscuro y se parqueó al otro lado de la calle.
Según algunos testigos, tres sujetos se bajaron del 4×4 y se pusieron a conversar entre ellos, pero después dos de los hombres cruzaron la calle, lo que provocó una alteración en los ánimos de los que estaban hablando, por lo que uno de ellos, que vestía camisa verde, se fue con dirección al bar y poco después regresó con un arma de fuego.
Fue en ese momento que el ahora fallecido cruzó la calle e intentó por medio de empujones hacer que los rivales se marcharan, pero más bien se inició el zafarrancho.
“El muchacho se fue con la pistola a donde estaba la Montero y después hubo un forcejeo entre varios hombres para desarmarlo, pero entre la riña se oyeron las detonaciones y el amigo del que andaba armado cayó al piso”, contó el dueño del negocio, que no quiso ser identificado.
Por la adrenalina, el herido no se dio cuenta del impacto que tenía y trató de levantarse y juntar sus lentes, pero inmediatamente cayó de nuevo al suelo.
Los de la Mitsubishi se subieron al vehículo y se fueron rápidamente del lugar, mientras que en la escena quedó el herido.
Los que se encontraban en el incidente se apresuraron a montarlo en el asiento trasero de un vehículo particular marca Honda Civic color gris que se encuentra a nombre de una persona de apellidos Castillo Rojas y lo llevaron rápidamente hasta el Hospital San Vicente de Paul en Heredia.
Al llegar a la entrada de emergencias del centro médico el herido no pudo soportar más y falleció.
Se dice que su cuerpo presentaba un impacto de bala en el pecho, pero esta información aún no ha sido verificada.
En el sitio del suceso se encontraron dos casquillos de bala de lo que sería un calibre 38.
El lugar de los hechos quedó a cargo de oficiales de la Fuerza Pública quienes custodiaron la escena, mientras llegaban los agentes judiciales a levantar indicios.
El caso se encuentra ahora en investigación.