
A escasas horas de que el país se convierta en un epicentro de diplomacia internacional con la presencia de líderes mundiales para presenciar el cambio de mando presidencial, dos balaceras alarmaron a la capital y provocaron alerta entre las autoridades debido a la cercanía de los hechos con los sitios oficiales del evento.
El primer incidente de violencia se registró a plena luz del día en las inmediaciones de la escuela Juan Rafael Mora Porras, ubicada en el centro de San José.
Dos sujetos abrieron fuego frente al recinto educativo, situación que desató el pánico entre los estudiantes, docentes y familiares que se encontraban en la zona.
“Me vine corriendo porque mi hermano me informó que hubo una balacera cerca de la escuela de mi nieta; por este lado se mueven muchos indigentes y no sabíamos qué había pasado”, relató con angustia Luis Cordero, un abuelo que acudió al sitio tras la alerta.
La magnitud de lo ocurrido tan cerca de la escuela preocupa enormemente a los padres de familia, quienes cuestionan la seguridad de sus hijos en un entorno donde la criminalidad parece ignorar los espacios protegidos.
La violencia no cesó con el primer ataque, horas más tarde, la atención se desplazó hacia Paseo Colón. En este punto, un hombre perdió la vida tras ser acribillado mientras viajaba en un vehículo liviano. La ráfaga de disparos no solo acabó con la vida del conductor, sino que dejó a otras dos personas heridas de gravedad, quienes debieron ser trasladadas de urgencia a un hospital cercano para recibir atención médica crítica.
La violencia del ataque quedó evidenciada cuando se confirmó que un autobús que circulaba cerca de la escena también fue alcanzado por los proyectiles, aspecto que puso en riesgo la vida de pasajeros inocentes.
“Fue algo tan rápido. Uno no se imagina que a estas horas y en este momento va a suceder algo así. Vea ese bus ahí, hay gente adentro; hoy estamos y mañana no sabemos”, expresó un testigo a Grupo Extra.
Esta escalada de violencia contrastó con la llegada de líderes internacionales, por ejemplo, el rey de España, Felipe VI, quien llegó a estar a menos de un kilómetro de los acontecimientos descritos anteriormente.
Mientras los ciudadanos josefinos vivieron momentos de extrema tensión en plena vía pública, el despliegue de seguridad se intensificó para garantizar la seguridad de comitivas oficiales.