“Bádminton es medicina”: equipo rompe barreras desde la cancha

Personas viajan desde Guanacaste, Puntarenas, Heredia y Cartago para disfrutar deporte

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Una serie de imágenes captadas por el fotógrafo Mauricio Aguilar reflejan una verdad irrefutable: para el deporte no existen límites

Las fotografías documentan el trabajo de un equipo de bádminton inclusivo, integrado por 14 personas con diferentes tipos de discapacidad, quienes entrenan cada semana en 506 Bádminton Academy, una pequeña academia autogestionada, sin recursos externos, pero con una convicción enorme.

Detrás de este proyecto están Juliana Sánchez, terapeuta ocupacional y entrenadora, y su esposo Marco Villalobos. Juntos lideran una academia que promueve la inclusión y la superación personal a través del deporte.

El proyecto nació como una tesis de graduación, pero se transformó en una comunidad resiliente, diversa y unida por una pasión en común: el bádminton.

Las limitaciones están en la cabeza. El bádminton ha demostrado que es medicina para quien lo practica“, aseguró Sánchez, quien ha trabajado por años con poblaciones con discapacidad.

“Trabajamos con las uñas, pero ahí estamos y nos hemos sostenido. La academia beca a los jugadores y cubre implementos y alquiler de espacio, todo con nuestros propios ingresos”, comentó la entrenadora.

El equipo entrena con recursos limitados y enfrenta grandes desafíos logísticos. Aun así, personas viajan desde Guanacaste, Puntarenas, Heredia y Cartago para formar parte del grupo. 

El impacto ha sido profundo. Muchos jugadores han experimentado mejoras significativas, tanto físicas como emocionales.

“Ha sido un cambio tan radical, tan radical que en verdad hemos encontrado que el bádminton no solo es bienestar físico, sino emocional. Nosotros les enseñamos a jugar, pero quienes realmente nos han enseñado son ellos“, expresó Sánchez.

Desde amputaciones hasta lesiones medulares, los integrantes se clasifican por categorías internacionales de para-bádminton, con la meta de organizar el primer torneo internacional en Costa Rica en 2026

Además, esperan asistir a campamentos en Brasil y Perú a finales de este 2025.

“Yo les digo a las personas que se den la oportunidad, realmente encerrados en cuatro paredes no podemos experimentar avances ni logros”.

“El poder convivir con otras personas que tienen una discapacidad igual o mayor a la que tal vez alguien tenga, permite ver que sí se puede. Realmente la vida no se acaba ahí, hay muchas cosas que todavía se pueden hacer“, concluyó la entrenadora.