
El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) desmintió públicamente al alcalde de Cartago, Mario Redondo, quien en declaraciones a medios de comunicación expresó su preocupación por un supuesto aumento en las tarifas de agua que, según dijo, afectaría a las familias cartaginesas.
En un comunicado oficial, el AyA calificó como falsa esa afirmación y explicó que no ha tramitado ni aplicado ningún aumento tarifario en los cantones de Cartago o Paraíso.
La institución aclaró que, en los casos donde el servicio de agua es brindado por las municipalidades (como ocurre en estos dos cantones), son esas mismas administraciones locales las responsables de definir y ajustar las tarifas, de acuerdo con la legislación vigente.
“El AyA no tiene competencias para fijar ni ajustar las tarifas que la Municipalidad de Cartago o Paraíso les cobra a sus usuarios”, indicó la entidad.
Además, el AyA aprovechó para señalar que ambas municipalidades mantienen una deuda superior a los ¢20 mil millones con la institución, y advirtió que no es justo que esa carga económica recaiga sobre el resto de los usuarios (más de 750 mil abonados), afectando a más de 2 millones de costarricenses.
En ese sentido, el AyA aseguró haber ofrecido desde hace más de un año diversas opciones para reestructurar la deuda, sin recibir hasta ahora una propuesta concreta por parte de las municipalidades implicadas.
Tras la consulta de diarioextra.com, el alcalde Mario Redondo respondió que no desea entrar en un “pleito de dimes y diretes”, pero insistió en que el AyA sí influye en el costo final del agua, debido al alto precio al que le vende el recurso a la municipalidad.
“Lo único que buscamos es una solución a un problema real y tangible que afecta gravemente las finanzas de las familias. Lo niegue o no el AyA, el hecho de que ellos nos vendan el agua mucho más cara, y para muestra los recibos de este año, esto afecta de manera directa el costo final del agua de los cartagineses”, indicó Redondo.
“Es como si aumentara el costo del arroz y se diga que eso no tiene relación con el aumento en el valor del gallo pinto. Una cosa es consecuencia de la otra”, comparó Redondo.
Mientras tanto, el AyA insiste en que la responsabilidad de establecer las tarifas finales recae en las municipalidades y mantiene su disposición al diálogo para buscar una solución al conflicto financiero.



