AyA tiene cuadrillas sin agua potable

El colmo de los colmos, varias cuadrillas del del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) trabajan en planteles de la entidad donde no hay ni agua potable ni jabón de manos, por eso están muy molestos y piden a la administración que corrija de forma inmediata esa situación de riesgo ante la pandemia de […]

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El colmo de los colmos, varias cuadrillas del del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) trabajan en planteles de la entidad donde no hay ni agua potable ni jabón de manos, por eso están muy molestos y piden a la administración que corrija de forma inmediata esa situación de riesgo ante la pandemia de Covid -19. 

Pero además tal y como supo de este medio de información, los jerarcas no tienen listo aún el protocolo de salubridad para sus empleados. 

Las cuadrillas tienen más de 15 días de salir al desarrollo de sus labores de campo sin conocer lo que es la aplicación de protocolos sanitarios oportunos luego de que el pasado 15 de mayo el AyA comunicó que todos los trabajos retornarían a su normalidad, a saber: atención de fugas, reparaciones, lectura de medidores, entre otras. Pero el pasado 20 de marzo la institución las pausó nuevamente. 

Sin embargo, la situación tuvo un punto de quiebre este 8 de junio, luego de que en la zona de Pérez Zeledón varios trabajadores hicieran un paro por la desprotección en que se encontraban por parte de su patrono.

Dicha situación no es exclusiva del Valle de El General, pues los problemas también se presentaron en oficinas de la provincia de Puntarenas, San Vito de Coto Brus y Santa Cruz en Guanacaste, entre otras.

Los sindicatos del AyA, tanto de la Seccional de ANEP como el Sindicato de Trabajadores de Acueductos y Alcantarillados (Sitraa) denunciaron la situación, el cual consideran que lesiona intereses y derechos fundamentales de los colaboradores.

 

SOLUCIÓN

 

Edwin Marín, presidente de la seccional indicó que las cuadrillas hacen peticiones razonables para ponerse a salvo, piden no salir en grupos grandes a labores de campo, que en los planteles haya agua y jabón para la higiene de manos y la disposición de dispositivos de protección como máscaras o caretas, entre otros.

“Nosotros no entendemos por qué se debe de salir con una denuncia para que ocurran las reuniones, como es el caso de que hasta hoy se emitiera un protocolo para lo que es el personal operativo cuando llevamos más de tres meses de pandemia”, manifestó Marín.

Desde Sitraa afirman que sin embargo los protocolos elaborados por la administración sí existen, pero son las jefaturas las que se encargan de invalidarlos o no generar la aplicación respectiva.

 

JEFES 

 

Para Mario Rodríguez presidente de Sitraa la explicación a esta serie de incumplimientos encuentra razón en que a su parecer en la institución se cumple el refrán: “muchos caciques para tan pocos indios”.

“Aunque la administración mande a decir que la gente no debe hacer su marca con huella digital y ponga instrumentos en los relojes para que la gente no marque, esas jefaturas van y quita el papel para indicarle al trabajador que tiene que marcar. Voy al caso de Guadalupe, donde hay cerca de 230 funcionarios algunas jefaturas indican que deben marcar bitácoras a las afueras de los planteles o el reloj marcador, aunque la administración desde la dirección de capital humano diga que eso no procede”, señaló el secretario del Sitraa.

Además, Marín dio a entender que hace apenas dos días el grupo asesor de la gerencia general del AyA les confirmó que se encontraban en el diseño de los protocolos y que su distribución empezaría con prontitud a las distintas sedes regionales. 

Lo anterior podría reafirmar que por varios días los colaboradores de la institución estuvieron con un trabajo ejecutado bajo su propio riesgo en el campo, sin embargo, a quienes están en las oficinas sí les entregaron los respectivos insumos para laborar con mayor seguridad.

“Hasta donde tenemos entendido, el ingeniero Irving Zelaya giró la disposición inmediata de que las cuadrillas no salgan en su totalidad, que sean grupos reducidos, además de colocar piletas para el correspondiente lavado de manos, el alcohol en gel. Es así como los compañeros se sienten satisfechos con lo acordado y así se levanta el paro”, explicó Marín.

 

PASIVIDAD

 

Para el secretario general del Sitraa, desde la administración existe una pasividad con esas jefaturas que se niegan a aplicar los protocolos, pues a pesar de que tanto la Presidencia Ejecutiva como la Gerencia General saben de las irregularidades, no se aplican los mecanismos disciplinarios.

“Nosotros mandamos oficios con respecto a distintos sitios donde no se cumplen las medidas. Llevamos más de un mes en este tema, con envío de los lugares exactos donde se presenta y se incumple, y hasta la fecha los problemas persisten”, concluyó Rodríguez.

El sindicalista sostiene que no entiende por qué no se usan algunos de los médicos que tiene la Comisión de Salud Ocupacional para que a la entrada de los planteles se tome la temperatura, exigir el lavado de manos y de esta manera evitar personas contaminadas.