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El 4 de julio, las autoridades mexicanas interceptaron una avioneta en Tecomán, Colima, que transportaba 427.65 kilos de cocaína. La aeronave habría sido detectada un día antes cerca de San Salvador, lo que provocó tensiones diplomáticas entre México y El Salvador.
El presidente salvadoreño negó que el avión hubiera sobrevolado su país. Mientras tanto, Costa Rica también reportó una señal aérea sospechosa, lo que dejó a nuestro país directamente involucrado.
Durante la conferencia de prensa Mañanera del aseguramiento, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, informó sobre la interceptación de una avioneta con 427.65 kilos de cocaína, presuntamente proveniente de El Salvador.
El secretario detalló que 3 personas fueron detenidas y que el valor estimado del cargamento asciende a 96 millones de pesos, equivalentes a más de $5 millones.
La aeronave fue detectada por el Centro Nacional de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo (CENAVI), perteneciente a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA). El aseguramiento se realizó en el municipio de Tecomán, en el estado de Colima, aunque no se precisó la fecha del decomiso.
Nayib Bukele, presidente de El Salvador, desmintió la afirmación realizada por Harfuch mediante una publicación en su cuenta de la red social X.
Según afirma, el 3 de julio a la 1:00 p.m. Costa Rica habría reportado una traza aérea sospechosa y activó la alerta regional a través de la red centroamericana APAN. Según el informe, la aeronave habría ingresado brevemente en su espacio aéreo, desaparecido del radar y luego reaparecido dirigiéndose hacia el océano Pacífico.
Los radares salvadoreños no detectaron ningún tránsito aéreo en su territorio y las imágenes muestran que la ruta seguida por la avioneta se mantuvo muy al sur de El Salvador y Nicaragua.
La versión costarricense fue respaldada por JIATFS Key West, una agencia estadounidense dedicada al monitoreo de vuelos ilícitos en la región. El informe habría confirmado que la aeronave nunca entró en el espacio aéreo salvadoreño.
Adicionalmente, se dio a conocer que los 3 tripulantes detenidos en México son ciudadanos mexicanos: Parra Pérez, piloto originario de Sinaloa; Jalavera Ceballos, copiloto de Chihuahua; y Villa Gutiérrez, de Michoacán.
Por último, como medida diplomática, llamó a consulta a su embajadora en México ante la gravedad del señalamiento.
Harfuch respondió a las declaraciones del presidente Nayib Bukele mediante una publicación en su cuenta de la red social X, aclarando que la traza de la aeronave fue detectada el 3 de julio de 2025 a las 13:00 horas, a 200 kilómetros al sur de San Salvador, El Salvador, según registros del Centro Nacional de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo (CENAVI).
Tras identificar la trayectoria sospechosa, CENAVI ordenó el despliegue de aeronaves desde diversas bases aéreas militares para interceptar el vuelo clandestino. La avioneta aterrizó en una pista ilegal en Tecomán, donde elementos de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional aplicaron el protocolo de revisión correspondiente.
Durante el operativo, confirmó que se detuvieron a 3 personas de nacionalidad mexicana y se aseguraron 427.65 kilogramos de cocaína junto con la aeronave. Además, destacó que los sujetos ya estarían siendo procesados por varios delitos.
En respuesta a las declaraciones de Harfuch, Bukele respondió en la misma publicación que, si bien la información técnica compartida por México es válida, no existe ningún indicio que confirme que la aeronave interceptada en Tecomán, Colima, haya partido de territorio salvadoreño.
Según afirma, la aeronave no era de matrícula salvadoreña ni contaba con tripulación originaria de El Salvador. El gobierno salvadoreño concedió el beneficio de la duda, reconociendo que lo expresado en la conferencia de prensa pudo haber sido producto de un malentendido, pero solicitó una aclaración más precisa por parte de las autoridades mexicanas.
El pronunciamiento enfatizó que no hay evidencia alguna que vincule a El Salvador con el origen del vuelo ni con el cargamento de droga asegurado y reiteró el compromiso del país en la lucha contra el narcotráfico.
Tras el intercambio de mensajes, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, llamó a la calma durante la conferencia de prensa: “Ya lo aclaró el secretario [Omar García Harfuch], no hay que hacer un tema político de esto, ya lo aclaró y no vamos a polemizar sobre esto, porque además nunca hubo mala fe, sino sencillamente se aclaró el tema y ya, hasta ahí”.