Aurinegros ponen su fe en la historia

Hay una serie de coincidencias entre Liberia campeón del 2009 y el equipo de este año

Municipal Liberia vuelve a ilusionar a su afición y no solo por su presente deportivo, sino por una serie de coincidencias que inevitablemente remiten al histórico campeonato conseguido en 2009. La frase “elijo creer” se volvió común en los últimos días en tierras liberianas, y apelan a una historia bastante parecida.

El paralelismo comienza desde la fase de semifinal. Al igual que en aquel torneo, Liberia se enfrenta a Saprissa, abriendo la serie en casa con un empate 1-1. En 2009, ese resultado fue la antesala de una victoria 0-1 en Tibás, que selló el pase a la final.

Otro dato que alimenta la ilusión liberiana es el escenario de una eventual final. Aquel título se conquistó en el estadio de Herediano con un contundente 0-3, y en este torneo el camino también apunta a una posible definición en terreno florense.

Las coincidencias no se detienen ahí. En 2009, Liga Deportiva Alajuelense quedó fuera de la fase final tras terminar última de su grupo. En este Clausura 2026, los rojinegros nuevamente se ausentaron de las instancias decisivas, tras finalizar quintos en la fase regular.

El banquillo también presenta similitudes. En aquel campeonato, Liberia fue dirigido por el francés Alain Gay Hardy, mientras que en la actualidad el equipo está bajo el mando del paraguayo José Saturnino Cardozo, manteniendo la constante de un técnico extranjero al frente del proyecto.

Incluso el contexto futbolístico y político parece alinearse. En 2009, la Selección Nacional quedó fuera del Mundial de Sudáfrica, situación que se repite este año al no lograr la clasificación. En el ámbito político, un año después del título liberiano, Laura Chinchilla asumió la presidencia del país; ahora, otra figura con el mismo nombre, Laura Fernández, ocupará el cargo.

Con estos antecedentes, Liberia no solo disputa una semifinal, sino que revive una serie de señales que para muchos aficionados ya empiezan a sentirse como un guiño del destino.