Aumento de virus respiratorios eleva el riesgo en bebés

En 2025, se contabilizaron entre 1.500 y 1.700 casos de menores de un año afectados por infecciones

El aumento sostenido de virus respiratorios en el país mantiene en alerta a las autoridades de salud y a las familias, especialmente a aquellas con recién nacidos. 

Los bebés, cuyo sistema inmunológico aún es inmaduro, figuran entre los grupos más vulnerables ante estas infecciones, una situación que impacta con mayor fuerza a las madres primerizas.

De acuerdo con datos oficiales del Ministerio de Salud, en 2025 se reportaron entre 1.500 y 1.700 casos de menores de un año afectados por infecciones respiratorias agudas graves (IRAG). A esto se suman entre 40 mil y 60 mil casos de infecciones respiratorias agudas (IRAS) y entre 500 y 600 diagnósticos de enfermedad tipo influenza en esta población.

Según las autoridades, estas cifras reflejan un escenario complejo, agravado por los cambios bruscos de temperatura y el incremento estacional de virus.

Piden a las familias acudir al hospital solo si el cuadro lo amerita.
Imagen con fines ilustrativos. Foto: Mauricio Aguilar.

La situación cobra mayor relevancia si se considera que, solo en 2024, el 43 % de los nacimientos correspondieron a madres primerizas, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos.

Esto implica que una parte importante de las familias enfrenta por primera vez los cuidados de un recién nacido en un contexto sanitario desafiante.

Ante este panorama, la Red de Enfermería de la Universidad Hispanoamericana insiste en la prevención desde antes del nacimiento.

La Dra. Milena Johanna Vega Villalobos, enfermera obstetra y docente de la UH, subraya la importancia de cumplir con el esquema de vacunación durante el embarazo, incluyendo la Tdap y otras recomendadas por los servicios de salud, no solo para la madre, sino también para los adultos que estarán en contacto cercano con el bebé.

“Reforzar el lavado de manos es vital antes de manipular al bebé. Hay que ser bastante estrictos con las visitas porque la vulnerabilidad del recién nacido es muy alta. Lo que para un adulto puede ser un resfrío común, en un bebé puede convertirse en una infección grave. Otras recomendaciones es evitar exponerlo en lugares muy abiertos los primeros días, donde haya muchas personas que no sabemos qué otro virus puede tener y también evitar el humo del tabaco, contaminantes en el aire y demás”, advirtió Vega.

También se dará autorización para citas médicas postparto.
Foto: Mauricio Aguilar.

“El recién nacido tiene un sistema de regulación de temperatura todavía inmaduro. Entonces, por lo general se recomienda utilizar varias capas de ropa en el bebé, ya de por sí por su naturaleza, no por el clima. Entonces, sí es importante evitar exponer el bebé como a corrientes de aire. Si lo vamos a cambiar, no hacerlo en un espacio abierto, sino en un lugar cerrado que no vaya a tener como este tipo de cambio brusco de temperatura y pues obviamente por las noches, si se pone un poco más frío utilizar una cobija más gruesita”, explicó la Dra. Vega Villalobos.

En cuanto a la alimentación, la lactancia materna continúa siendo la principal recomendación, ya que aporta defensas naturales al bebé. Cualquier cambio debe realizarse únicamente bajo supervisión médica, y los bancos de leche humana representan una alternativa segura en caso de dificultades.

Las autoridades y especialistas insisten en no automedicarse durante el posparto y la lactancia, así como en acudir puntualmente a las citas de control del bebé.

Para orientación adicional sobre cuidados, alimentación o higiene del recién nacido, la Red de Enfermería de la Universidad Hispanoamericana brinda atención a través del correo [email protected].