Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
El tipo de cambio pasó de alrededor de ¢446 a ¢458 en dos semanas, en un movimiento que interrumpió temporalmente la tendencia de apreciación del colón observada durante buena parte de 2026.
El repunte coincide con un aumento de 25 puntos base en la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y con la decisión del Banco Central de Costa Rica (BCCR) de mantener sin cambios su tasa de política monetaria.
“En mi opinión, el factor principal que ha afectado el repunte del tipo de cambio es el incremento de la Fed, sumado al hecho de que el Banco Central de Costa Rica no tuvo cambio en su Tasa de Política Monetaria y, a eso, nuevamente le sumamos los rumores que hay sobre un segundo e incluso hasta un potencial tercer incremento en los intereses de Estados Unidos”, explicó Carlos Valerin, experto en mercado cambiario.
Valerin señaló que el fortalecimiento del dólar no se limita a Costa Rica. El índice DXY, que mide el comportamiento de la moneda estadounidense frente a un grupo de divisas, también registró un repunte durante las últimas dos semanas.
Un comportamiento similar se observó en otras divisas, como el peso colombiano y el mexicano, que también se depreciaron en los últimos días.
“Esto evidentemente hace que el dólar recobre confianza, que se vuelva a poner interesante para muchos inversionistas institucionales”, manifestó Valerin.
El aumento de las tasas estadounidenses ocurre, además, mientras los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos alcanzan niveles elevados. El rendimiento del bono a 10 años llegó a superar el 5,3 %, mientras que el de 30 años se ubicó por encima del 5,6 %, niveles que no se observaban desde hace casi dos décadas.
Estos rendimientos son relevantes para los mercados porque los bonos del Tesoro son activos de referencia para las inversiones internacionales. Un mayor retorno en instrumentos denominados en dólares puede modificar las decisiones de los inversionistas y favorecer una mayor demanda por la moneda estadounidense.
“Puede generar alguna salida de capitales para invertir en activos triple A que estén con un rendimiento alto; precisamente, los rendimientos de los bonos tienen valores de retorno que no se veían desde 2002”, señaló Daniel Ortiz, economista.
Ortiz añadió que los rendimientos de los bonos estadounidenses y las expectativas sobre nuevas decisiones de la Fed forman parte de un conjunto de variables que pueden modificar los flujos financieros internacionales.
El efecto sobre Costa Rica dependerá también de las decisiones que adopte el BCCR respecto a su tasa de política monetaria, según se amplíe o reduzca el diferencial entre ambas economías.
“Entonces la diferencia se va a ampliar. Aquí es donde entra la incertidumbre. Sabemos que el sentido cualitativo, la diferencia, favorece que las personas tengan ahorros en moneda extranjera. Podría, aunque no ha sido la consideración principal por lo menos en un año, que esto motive salidas de capital y, por supuesto, que podría tener un efecto de tipo de cambio”, explicó Róger Madrigal, presidente del BCCR.
El comportamiento del dólar no responde únicamente a las tasas internacionales. El precio del petróleo volvió a acercarse a los $100 por barril, lo que incrementa las necesidades de divisas para atender la factura petrolera costarricense.
Según Ortiz, las condiciones actuales son distintas a las observadas al inicio del incremento de los combustibles.
“Ya tenemos prácticamente más de un semestre viviendo en un entorno donde los precios de los combustibles, los precios de los ‘commodities’, los precios de los costos logísticos llevan varios meses aumentando y eso sí que se refleja en las necesidades de dólares del país”, explicó.
El economista agregó que también podrían darse recomposiciones de los portafolios de las operadoras de pensiones y una eventual mayor demanda de dólares por parte de instituciones que necesitan importar combustibles, como el Instituto Costarricense de Electricidad, para la producción de energía mediante la quema de búnker, y la Refinadora Costarricense de Petróleo, para abastecer de combustibles al mercado nacional.
En sentido contrario, el mercado cambiario mantiene una abundante oferta de divisas, particularmente entre empresas del régimen especial.
“El caso de las operadoras, Hacienda ya está captando muy poco; prácticamente todo lo que necesitaba captar ya lo captó en el año. Eso no les deja mucho margen para invertir y eso los obliga a invertir en el exterior”, comentó Ortiz.
El mercado también entra en un periodo con factores estacionales. En noviembre y diciembre se concentran pagos como aguinaldos y bonos, mientras aumentan los ingresos en dólares relacionados con el turismo y algunas exportaciones.
Valerin señaló que septiembre y octubre suelen presentar menor liquidez en el mercado cambiario, por lo que los movimientos pueden ser más pronunciados cuando cambia temporalmente la relación entre oferta y demanda.
“Cuando hay menos liquidez en un mercado bajista, pues significa que el tipo de cambio o se mantiene, baja mucho menos o tiende a subir; en este caso subió más de lo esperado”, mencionó el experto.
Para noviembre y fin de año se esperan nuevas presiones a la baja en el tipo de cambio por los pagos de salarios y aguinaldos o bonos de empresas transnacionales, que se concentran en un periodo corto de tiempo.
Daniel Ortiz
Economista
“Hay que tener claro que el tipo de cambio es un precio que se define por las fuerzas de oferta y demanda; se van a dar episodios donde pueda subir o bajar. Si nos remitimos a las ventanillas, el exceso todavía de divisas está muy focalizado en las empresas del régimen especial, con un superávit de $7 mil millones a agosto”.
Carlos Valerin
Experto en mercado cambiario
“Estacionalmente en Costa Rica, en setiembre y octubre, el mercado tiende a tener menos liquidez; es lo que estamos viendo ahorita. No olvidemos que en noviembre vienen aguinaldos, que en diciembre las transnacionales adelantan la segunda quincena, así que eso definitivamente le meterá presión al tipo de cambio”.
Róger Madrigal
Presidente del BCCR
“Por eso, la posición del Banco es, prudencialmente, observar este movimiento y no tomar una decisión que exacerbe esas diferencias. En la medida en que la tasa de interés favorezca una moneda, se demanda más de esa divisa y menos de la otra; si es una moneda extranjera, tiene, en principio, el efecto de aumento en el tipo de cambio”.


