
Cada vez que un atleta ingresa a una cancha, o al escenario donde practica su deporte favorito, cree que está sujeto a cumplir las reglas que dicha disciplina estable, y si no lo hace debe someterse únicamente a las sanciones que la organización deportiva le imponga.
Pero muchos desconocen que el asunto puede ir mucho más allá de un recinto deportivo, y que tienen total libertad de acudir a la justicia nacional cuando consideran que han sido víctimas de un delito.
Por ejemplo, al recibir una lesión que a todas luces se produjo debido a que algún contrincante, o mismo compañero, se excedió en lo reglamentado o permitido para el desarrollo del juego que despeñan. En pocas palabras, que buscó lesionarlo con total mala fe.
Al respecto, hay que recalcar que los derechos y las responsabilidades de los atletas en la ejecución de sus labores meramente deportivas son iguales a las de cualquier otro ciudadano. Para desarrollar este tema DIARIO EXTRA conversó con Rodrigo Chaves, abogado litigante.
ESTRUCTURA
El fútbol es el deporte rey en el país, el cual está normado, en gran medida, por la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol), que a su vez se basa en los estatutos de FIFA para dictar las reglas, amparado en esto establecen sus sanciones y otros parámetros.
Lo mismo ocurre en otros deportes, los cuales no están cobijados por una entidad tan poderosa como FIFA, pero igual tienen sus propias leyes. El abogado explicó que su intención no es complicar el tema de la práctica del deporte, ni judicializar todo lo que pasa, pero le interesa dar a conocer que hay casos específicos que se salen de lo normal y se pueden ver desde la óptica penal.
“En general todas las disciplinas deportivas, por medio de sus federaciones, han querido concentrar ese punto y establecer sanciones disciplinarias y solucionar los conflictos a lo interno de la práctica del deporte. Mi hipótesis, es que existen algunos casos donde tenemos que abandonar lo administrativo y concentrarnos en un tema penal porque hay un delito de por medio”, comentó Chaves.
Agregó que no importa si se trata de un deportista federado o amateur. Si se llega a dar una situación en que una persona considera que fue víctima de un delito, puede acudir a la justicia, ya que ni FIFA ni ninguna otra organización puede prohibir que las autoridades investiguen la situación.
“El afectado puede actuar solo si no cuenta con el apoyo de su club. Se presenta la denuncia en el Ministerio Público correspondiente, el Ministerio Público lo somete a una valoración médica para determinar el grado de incapacidad de las lesiones, si las lesiones superan los 5 días de incapacidad estamos frente a un delito penal, si no supera los 5 días es una contravención, lo que conocemos como un delito menor”, adujo.
Subrayó que si se logra determinar que efectivamente se dio un delito, “el Ministerio Público tiene la potestad de investigar, recabar toda la prueba que considere y en su momento determinar si el caso puede llevarse a una acusación y a un eventual juicio”.
CASOS
Este asunto ya tiene un precedente. En Costa Rica existe una sentencia del 2012 (de la cual DIARIO EXTRA tiene copia), en la que se condenó a un futbolista amateur por lesionar a un contrincante. El caso ocurrió en Puntarenas y en ese momento se determinó que el demandado excedió lo reglamentado y permitido en un partido de fútbol.
Sobre esta sentencia el Tribunal acordó: “Declarar a JEPC, autor responsable de un delito de lesiones graves como cometido en perjuicio de LEDM. En razón de ello se le impone una pena de un año de prisión. Se le concede al imputado el beneficio de ejecución condicional de la pena, por el plazo de tres años…”.
Lo mismo ha sucedido en otros países. “En España ha habido dos o tres sentencias donde también se han condenado a futbolistas, en Inglaterra hace dos años un futbolista aceptó la culpa y terminó en un proceso abreviado”, expresó el abogado.
Para salir del fútbol, el ciclismo presenta otro ejemplo donde los deportistas pueden ser procesados. “Cuando vienen los sprint para llegar a la meta, en muchas ocasiones se ha dado que un ciclista codea a otro, ahí hay un abandono de las reglas del deporte y hay una agresión, hay un deseo manifiesto por agredir al rival, si ese ciclista cae y se fractura estamos hablando de un posible delito de lesiones graves o leves dependiendo de la incapacidad”, adujo Chaves.
Lo mismo puede pasar en la práctica de las artes marciales mixtas, pues se sabe que aunque se permiten los golpes fuertes, hay otros que son ilegales, como el rodillazo en el rostro, si un luchador lo hace podría ser llevado ante la justicia.
Así como estos, hay otra gran cantidad de precedentes, por eso es que el deportista debe estar bien informado de hasta dónde puede llegar, ya que para muchos hay una falsa verdad al pensar que lo que ocurre en la ancha se queda en la cancha.