
Tener apenas 13 años no fue impedimento para que Mateo Zúñiga, halterófilo sancarleño, pusiera a su cantón en el medallero en el inicio de los XXXVII Juegos Nacionales con tres medallas de bronce.
“Empecé en esto hace año y medio. Al principio estaba con lo de crossfit, pero al final me quedé con halterofilia. Empezamos con técnica y toda la preparación, al principio me daba muchos nervios, pero representar a mi cantón es un orgullo”, aseguró Zúñiga.
Esta es la segunda vez que el sancarleño participa en los Juegos, pero la vez anterior no logró conseguir ninguna medalla. Sin embargo, esto solo hizo que su motivación subiera al máximo y la preparación para estas justas fuera más intensa.
“Estos son mis segundos juegos, la primera fue en la categoría de 50 kilos, ahora es en 56 kilos. Como la vez pasada no pude ganar, yo me propuse para estos conseguir las tres medallas”, agregó.
Como parte de esta meta, Zúñiga tuvo que hacer algunos sacrificios para alcanzarla. Pasar menos tiempo con su familia por entrenar y estudiar, menos tiempo con sus amigos, etc. Incluso, él mismo confesó que por el crecimiento sus rodillas le duelen en ocasiones, pero su pasión por levantar el peso hace que umbral de dolor sea mayor.
Aparte de los entrenamientos físicos, Zúñiga le da una importancia fundamental a su preparación mental, pues sabe que, si no está estable en ese aspecto, puede costarle no tener buenos resultados.
“Es cierto que en este deporte hay que tener mucha fuerza, pero también es muy mental porque si uno no levanta un peso, en la próxima hay que alzar más y para eso se debe estar preparado”, concluyó Zúñiga.