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La gastritis en Costa Rica se convirtió en un padecimiento preocupante. Según datos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), tan solo el año anterior atendieron a 50.294 costarricenses.
Si bien la cifra ha mostrado un comportamiento similar en los últimos cuatro años, se estima que en 2024 al menos 80 personas se vieron obligadas a solicitar medicación por irritación estomacal.
En cuanto al comportamiento histórico, en el 2020 se registraron 49.675 casos, mientras que en 2023 la cifra ascendió a 54.775. (Ver infografía).
Otro tema que preocupa a las autoridades sanitarias son las hospitalizaciones: 73 en 2020, 90 en 2021, 72 en 2022, 91 en 2023 y 80 en 2024.
Aunque el comportamiento ha sido irregular entre aumentos y disminuciones, Melania Cevo, doctora en nutrición, sostiene que los males estomacales han estado históricamente ligados a la salud de los costarricenses.
Entre los factores que podrían explicar esta tendencia, la especialista destaca un posible cambio en los hábitos alimenticios en los últimos años, así como una reducción en la automedicación, lo cual podría haber influido en los registros.
“Habría que hacer un estudio epidemiológico para ver por qué el aumento o la reducción. Sin embargo, uno puede inferir o basarse en algunas ideas, específicamente pensando en qué puede generar la gastritis”, aseveró.
Las conductas asociadas al estrés y los cambios de humor posteriores al covid-19 también pudieron incidir en la variación de los datos, ya que esta dolencia tiene un fuerte componente emocional.
Otro dato relevante es que el 66 % de las personas diagnosticadas con gastritis son mujeres.
“Cada vez hay más personas con obesidad, y eso usualmente va a estar relacionado con una mala selección de alimentos, lo cual puede derivar en otras enfermedades correlacionadas como hipertensión, diabetes o gastritis. Esto se da por estar seleccionando alimentos que no son los más adecuados o que favorecen la acidez gástrica”, señaló Cevo.


