
Por hacer cumplir la ley y guiado por su amor a la flora y fauna, el ambientalista Alcides Parajeles ha sido amenazado de muerte en varias ocasiones por grupos de cazadores que llegan al área protegida Reserva Golfo Dulce, ubicada en las cercanías del Parque Nacional Corcovado.
La última vez que este luchador de 68 años fue víctima de estos sujetos ocurrió dentro de su propia finca en Pavoncito de Sierpe de Osa el pasado domingo.
“Escuché unos perros ladrar, cuando salí vi que estaban pasando por el monte, al acercarme pude ver que se trataba de unos cazadores, de inmediato les dije que estaba prohibido cazar en ese lugar y en ese momento me dispararon. Lo único que hice fue tirarme al suelo y sentir las balas silvando muy cerca, a uno de ellos lo conozco porque otras veces ha estado dentro de mi finca cazando”, explicó.
Los sospechosos huyeron del sitio dejando al adulto mayor en un mar de nervios, afortunadamente solo resultó herido.
Don Alcides decidió que ya era tiempo de interponer una denuncia formal y se fue a la Fiscalía local donde le indicaron que debía llevar testigos que respaldaran su versión de las amenazas.
A pesar de que este ambientalista le explicó que en todas las ocasiones él trabaja solo, en la fiscalía no le acogieron la denuncia porque, como bien lo explica, no cumplía con los requerimientos.
El también agricultor no se dejó amenazar por el temor a las constantes amenazas que recibe y confirmó que su lucha por la protección de los recursos naturales continuará.
Ha sido tanto su amor por la naturaleza que ha recurrido hasta a diputados, el último que colaboró con su lucha fue el diputado Claudio Monje quien lo apoyó a interponer un recurso de amparo que presentó ante el Minae pues afirma no lo han ayudado en su constante guerra contra el irrespeto por la vida silvestre.