Así se realizó la venta de 1 kilo de cocaína entre “Macho Coca” y colaborador de la DEA

Hechos ocurrieron en un restaurante de Limón, según expediente

Una llamada telefónica, un viaje hasta Limón y el pago de aproximadamente $6.000 formaron parte de la operación mediante la cual un colaborador de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) obtuvo un kilogramo de cocaína que las autoridades estadounidenses vinculan con Gilbert Bell Fernández, alias “Macho Coca”.

Los detalles aparecen en la denuncia presentada en Estados Unidos contra Bell Fernández, donde se reconstruyen las comunicaciones y movimientos realizados en febrero de 2023 para concretar la entrega de la droga.

De acuerdo con el expediente, aproximadamente el 2 de febrero de ese año, una fuente confidencial identificada como CS-1 realizó una llamada grabada a uno de los presuntos integrantes de la organización, identificado únicamente como CC-3.

Durante esa conversación, CS-1 informó que viajaría a Costa Rica alrededor del 20 de febrero y manifestó que quería trabajar únicamente con CC-3 y Bell Fernández, a quien se refería como “El Viejo”.

El objetivo del encuentro era adquirir una muestra de un kilogramo de cocaína.

Viaje hasta Limón

Según la acusación estadounidense, CS-1 llegó a San José aproximadamente el 20 de febrero de 2023.

Un día después fue trasladado hasta Limón para reunirse con CC-3 en un restaurante vinculado a este último.

Durante el encuentro, Bell Fernández habría llamado por teléfono a CC-3, quien posteriormente entregó el aparato a CS-1 para que ambos conversaran directamente.

Según el documento judicial, “Macho Coca” le manifestó al colaborador que vería qué podía hacer para conseguirle una muestra de cocaína.

Poco después de esa comunicación, CC-3 habría indicado que iría hasta la casa de Bell Fernández para recoger la muestra.

El sujeto salió del restaurante y regresó aproximadamente 20 minutos después.

$6.000 por la muestra

Tras su regreso, CS-1 entregó a CC-3 aproximadamente $6.000 en el baño del restaurante, según detalla la denuncia.

Esta sería la muestra que entregaron a colaboradorea de la DEA.

Posteriormente, el colaborador salió del establecimiento y subió a un vehículo.

CC-3 se acercó entonces a otro automóvil acompañado de una persona identificada en el expediente como CC-4 y lanzó un objeto rectangular dentro del vehículo.

Antes de abandonar el lugar, CS-1 le pidió a CC-3 que agradeciera a Bell Fernández por la muestra.

La sustancia quedó posteriormente en manos de las autoridades estadounidenses para su análisis.

DEA confirmó que era cocaína

La DEA examinó el contenido del paquete rectangular entregado durante la operación.

Los análisis determinaron que la sustancia dio positivo por cocaína y tenía un peso aproximado de un kilogramo.

Los hechos descritos corresponden a la versión contenida en la denuncia presentada por las autoridades estadounidenses y deberán ser valorados dentro del proceso judicial.