
La investigación del caso “Riverside” reveló una de las modalidades que, en apariencia, utilizaba la estructura criminal ligada a Edwin López Vega, alias “Pecho de Rata”, para introducir droga desde Estados Unidos hacia Costa Rica.
De acuerdo con el informe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), los investigadores detectaron el envío de un paquete procedente de Estados Unidos que tenía como destinataria a una mujer vinculada con la organización y que ingresaría al país mediante una empresa de casilleros internacionales.
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Tras recibir información confidencial, los agentes coordinaron con la empresa de paquetería para identificar cualquier envío relacionado con integrantes de la estructura. De esta forma ubicaron un paquete cuyo remitente era un hombre de apellidos Mayorga Arias y cuya destinataria figuraba como Kay Wair Jiménez, registrada como titular de un casillero en Miami.
El envío llegó a Costa Rica el 19 de marzo de 2025 y fue inspeccionado en el Almacén Fiscal de La Aurora, en Heredia, por oficiales de la Policía de Control Fiscal.
Durante la revisión, las autoridades encontraron una caja con dos edredones verdes y uno rosado. Los edredones verdes habían sido retirados de su empaque original y enrollados, lo que levantó sospechas entre los oficiales.
Al abrirlos localizaron dos paquetes envueltos en bolsas plásticas que contenían aparente marihuana.
Posteriormente, agentes del OIJ de Heredia realizaron el decomiso de la evidencia y abrieron una causa penal de oficio.
Las pesquisas determinaron que los dos paquetes contenían aproximadamente 8,6 kilogramos de marihuana, según confirmó el dictamen pericial elaborado por la Sección de Sustancias Controladas del OIJ.
El informe también señala que Mayorga Arias registraba múltiples viajes entre Costa Rica y Estados Unidos, y que la fecha de su salida del país coincidía con el periodo en que fue coordinado el envío del paquete desde territorio estadounidense.
Además, las interceptaciones telefónicas incorporadas al expediente indican que la organización presuntamente utilizaba empresas de mensajería y casilleros internacionales como parte de su esquema para importar droga desde Estados Unidos.
Según el OIJ, las escuchas también evidencian que la estructura investigada manejaba importantes recursos económicos y utilizaba productos del sistema financiero formal, así como actividades comerciales aparentemente lícitas, para movilizar dinero y dar apariencia de legalidad a fondos que, en apariencia, provenían de actividades ilícitas.




