Asfixian anciano y le roban guaro

Un hombre identificado por las autoridades como Luis Ángel Villegas Jiménez fue encontrado muerto, boca abajo y semidesnudo, la madrugada de este martes en su vivienda ubicada en Rincón Herrera, La Guácima de Alajuela.   La víctima, de 65 años, estaba pensionado y tenía una camiseta roja enrollada en el cuello, tenía un calzoncillo verde, […]

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Un hombre identificado por las autoridades como Luis Ángel Villegas Jiménez fue encontrado muerto, boca abajo y semidesnudo, la madrugada de este martes en su vivienda ubicada en Rincón Herrera, La Guácima de Alajuela.

 

La víctima, de 65 años, estaba pensionado y tenía una camiseta roja enrollada en el cuello, tenía un calzoncillo verde, usaba sandalias y lo que podría ser una camisa amarilla en el brazo izquierdo.

 

Su cuerpo estaba entre el baño y la sala de su casa, mientras que en las paredes de madera había mucha sangre, lo que hace presumir que lo golpearon hasta herirlo tras ser emboscado por al menos dos personas.

 

Al parecer Villegas se dedicaba a la venta de chirrite, por lo que no se descarta que el crimen obedezca a un intento de asalto y al poner resistencia lo acabaron, pues se sospechosa que en la vivienda faltaban algunas pertenencias.

 

Trascendió que los asesinos estaban con Villegas dentro del inmueble con la luz encendida cuando llegó un vecino luego de escuchar ruidos extraños, pero lo echaron alegando que estaban haciendo un negocio. 

 

 

CRIMINALES ALCOHÓLICOS

 

 

El vecino se marchó con alguna duda de lo que estaba pasando entre esas cuatro paredes, por lo que se escondió muy cerca de la casa y vio cuando dos hombres, quienes vestían camisetas negras, llevaban lo que sería una pichinga llena con un líquido. 

 

La policía no descarta que los dos sospechosos que ingresaron a la vivienda sean consumidores del guaro de contrabando o se dediquen a vender esa bebida entre alcohólicos, que pagan hasta ¢7 mil por cada galón.

 

Algunos vecinos que prefirieron mantener su anonimato comentaron que Villegas le abría la puerta a cualquier persona, ya que también alquilaba unos apartamentos en la zona y no se descarta que manejara algún dinero en efectivo. 

 

La policía trata de averiguar quiénes fueron las últimas personas que llegaron a la vivienda del anciano y determinar quiénes son esas supuestas visitas que serían sospechosas en el marco de la investigación.

 

Vecinos de la víctima lamentan lo sucedido, pues aseguran que era un hombre tranquilo, trabajador y amable tras varios años de vivir en La Guácima de Alajuela, donde hizo muchas amistades. 

 

María Teresa Cortés lamenta lo sucedido a su vecino, quien no se metía con nadie.

 

“Me alquilaba una casa, era un hombre trabajador, amable y no tenía problemas con nadie, al parecer vivía tranquilo. Anoche (lunes) vi que llegaron unos hombres muy extraños y en la madrugada escuché un ruido muy extraño, me dio miedo salir”, declaró.

 

Ana Salazar dijo que lo único que no le gustaba era que vendiera guaro en el barrio. 

 

“Hace años lo conocía, tenía un hijo, era muy buena gente, vendía chirrite y eso no me gustaba porque llegaba gente rara. Esperemos que se haga justicia con el señor, desconocemos el motivo del crimen, no se veía que tuviera problemas con nadie”, comentó. 

 

Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) llegaron hasta la casa y recolectaron evidencia, posteriormente levantaron el cadáver, que trasladaron al Complejo de Ciencias Forenses para la autopsia.