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El hombre que decapitó a José García García y José Torres Torres, ambos funcionarios de bomberos en Sixaola, conversó con DIARIO EXTRA en la cárcel La Reforma, donde descuenta una condena de 133 años de cárcel, otra de 25 años por matar a un chofer de bus y en el pasado fue condenado por cometer otro asesinato, además de tener una causa abierta por homicidio en la Fiscalía de Pococí.
Se trata de Florentino Elizondo Ríos, de 43 años, quien se mostró tranquilo al salir del ámbito de Mediana Cerrada, esposado, con custodia y una cadena rodeándole la cintura.
A continuación, un extracto de la entrevista:
¿Se arrepiente de lo que hizo?
– No para nada, nos encontramos en un momento menos indicado. Posiblemente lo volvería hacer.
¿Sintió miedo al escapar?
– ¿Quién no huye de la ley cuando hace algún delito?
¿Qué le pasaba en ese momento por la cabeza?
– Tenía que huir. Soy nativo de la zona, la conocía ampliamente. Siempre estuve bajo techo, algunas veces solo, otras acompañado.
¿Pudo dormir tranquilo después de los crímenes?
– Sí claro lo pude hacer y aún lo hago. En ese momento tenía cólera. Me condenan por matar con arma blanca y arma de fuego.
¿Sintió que la policía no lo iba a detener?
– A veces anduvieron cerca, otras veces no. No me detuvieron, me les salí al paso. Necesitaba estar en prisión, era tiempo de no andar ahí más. Aquí no me le escondo a nadie. Tenía un radio o cierta gente me informaba.
¿Por qué los mató?
– Fue ocasional. Un problema. Se dio un forcejeo, accioné el arma y listo. Ya eso pasó. No tengo nada que decirles a los familiares del muerto.
¿Tiene miedo a morir?
– Solo Dios lo sabe.
¿Teme a la cárcel?
– No, para nada me llevo bien con todos
¿Toma o consuma drogas?
– Tabaco y licor, esos son mis vicios
SANGRE FRÍA
Florentino agregó que en prisión no hay para dónde coger, asegura que no recibe visita alguna y que fue para fin de año cuando llegó su madre, la única persona con quien habla.
“No tengo visita. Mi familia es de la Zona Sur y de Limón. Estoy con 25 años por homicidio y un reenvío de condena de 52 años por dos homicidios, en Sixaola en el 2013.
Soy agricultor, tengo hijos mayores y esposa que ya no está conmigo. En una sentencia nada es justo y en el 2018 iré a juicio por los crímenes de José Molina y Santiago Campos, a quienes conocí por pasar al frente de la casa, no tuve problemas por ellos”, acotó.
Este frío hombre declara que lo pueden acusar de lo que deseen, hasta que no se demuestre lo contrario.
“No soy violento. Creo en Dios. Me gustaría volver a estar libre. No tengo claro qué haría cuando esté en la calle, por ahora me levanto a las 6 a.m., me gusta mejenguear y me acuesto a las 8 p.m. Ya estuve en prisión por otro homicidio, pasé 12 años de 20, en ese tiempo era mi patrón, con quien estábamos construyendo unas cabinas” expresó.
Florentino Elizondo aseguró que en la casa tenía un arma por ser una persona de campo que la ocupaba para defensa o caza.
“Una sentencia pesa ya sea de un día o por siempre. Por lo que nunca me he confesado es que no veo bien decir mis problemas a otra persona, normalmente le pido a Dios en mi celda que me perdone”, enfatizó.
Elizondo se marchó a su celda, no sin antes asegurar que no le guarda rencor a nadie.