Ascienden a 55 los muertos en Filipinas por terremoto de magnitud 7,8

31 personas siguen desaparecidas

Todos fueron por la pelota.

(AFP, Filipinas) Los equipos de rescate filipinos despejan las carreteras, desafiando la lluvia y las réplicas, para localizar a las personas desaparecidas tras el potente terremoto de principios de semana en el sur del archipiélago que dejó 55 muertos.

El sismo de magnitud 7,8, que se produjo el lunes frente a las costas de la isla de Mindanao, provocó el derrumbe de edificios y desencadenó secciones de tierra en gran parte de la zona.

El balance oficial más reciente publicado el viernes da cuenta de 55 muertos, tras los 46 anunciados en un reporte anterior el miércoles. Unas 31 personas siguen desaparecidas, según las autoridades locales.

René Punzalan, responsable de socorro en casos de desastre en la provincia de Sarangani, gravemente afectado, declaró a la AFP que se habían despejado muchas carreteras bloqueadas, pero que aún se utilizaban helicópteros para llevar alimentos y agua a los habitantes aislados que seguían sin electricidad.

“Las réplicas siguen retrasándonos y además llovió esta noche, por lo que debemos interrumpir las operaciones por un tiempo”, aseguró en referencia a las intervenciones de las excavadoras que retiran grandes rocas.

Aunque continúan las búsquedas de desaparecidos, hay pocas esperanzas de encontrar sobrevivientes, advirtió, o de lo contrario sería un “milagro”.

El miércoles, el presidente Ferdinand Marco, visitó las zonas afectadas de General Santos, la ciudad más grande de la región afectada, incluidas una escuela dañada y un centro de distribución de ayuda.

Afirmó que el gobierno destinará 100 millones de pesos filipinos (unos 1,6 millones de dólares) a la reconstrucción de la sede del gobierno municipal.