
La presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez, eliminó oficialmente la compra de pines de oro para los diputados, una tradición de años en el Congreso costarricense.
La medida marca un giro hacia la austeridad y busca frenar un gasto protocolario que ha costado cientos de millones de colones al presupuesto público a lo largo de diversas administraciones.
Los detalles:
Jiménez defendió la medida asegurando que los recursos legislativos pertenecen a todos los ciudadanos y deben administrarse con responsabilidad.
“No necesitamos un pin de oro de ₡300.000 para representar dignamente a la ciudadanía”, señaló la jerarca.
La nueva política busca eliminar lo que la presidencia del Congreso califica como un gasto innecesario para fortalecer el uso responsable de los fondos públicos.