
Un hombre de apellidos Espinoza Angulo, que según las autoridades pertenece a la banda Los Ninjas, fue detenido por los vecinos luego de asaltar el supermercado Peniel, ubicado en el barrio Los Ángeles de Nicoya.
El sospechoso, de 19 años, quien de acuerdo con la policía cuenta con antecedentes por portación ilegal de arma de fuego, llegó hasta el negocio acompañado de otro hombre que conducía una motocicleta y lo esperaba afuera.
Espinoza se bajó y caminó varios metros hasta llegar a la caja, donde apuntó con un arma calibre 38 al dueño del establecimiento, identificado como Yonder García, a quien le sustrajo ¢200 mil en efectivo, sin embargo era visto por algunos clientes y vecinos.
El compinche del pistolero se percató que fueron vistos, por lo que encendió la moto y huyó, abandonando a Espinoza, quien se había embolsado el dinero. Cuando salió del negocio, el sospechoso corrió como alma que lleva el diablo, mientras los lugareños gritaban que lo siguieran.
LUGAR EQUIVOCADO
La voz tuvo eco y un grupo de vecinos emprendió la cacería por las calles del barrio y en su intento de refugiarse, Espinoza, quien es vecino de Filadelfia, intentó meterse en la vivienda de un agente del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) que venía llegando del trabajo.
El judicial, que por seguridad no revelamos su identidad, fue recibido por sus dos hijos en el corredor de la casa cuando Espinoza le disparó en dos ocasiones, sin lograr impactarlo. En legítima defensa accionó su arma de reglamento para repeler el fuego, lo que ahuyentó al caco, quien decidió seguir su huida. La muchedumbre lo esperaba a pocos metros, por lo que su escapatoria estaba por terminar. Entre los vecinos y el policía lograron detenerlo, no sin antes recibir algunos “cariñitos” por lo que hizo.
Carlos Sánchez, quien participó en la captura del delincuente, manifestó a DIARIO EXTRA que estaba afuera del súper cuando llegó una moto con dos sujetos a bordo.
“Recuerdo que uno se bajó de la moto, entró al negocio con una pistola oculta en la camisa, de inmediato encañonó al dueño y le pidió la plata bajo fuertes amenazas. No tardó mucho adentro, luego salió y el otro ya se había ido, por lo que empezó a correr como loco y un kilómetro más adelante fue capturado y puesto a las órdenes de la policía”, narró.
Agregó que la situación se tornó un caos, en el barrio se escuchaban balazos y los niños salían despavoridos del miedo, nunca se había visto algo similar.
EXPANDEN OPERACIONES
Fuentes confidenciales aseguraron a DIARIO EXTRA que Espinoza es miembro activo de la temida banda Los Ninjas, que operaba en Nicoya y Santa Cruz y fue desarticulada en 2009.
Tal parece que esta agrupación se está armando de nuevo, sin embargo ni los guanacastecos, ni las autoridades están dispuestos a permitir que lleguen a sembrar pánico e inseguridad en las tranquilas barriadas pamperas.
Los Ninjas está compuesta por 10 hombres y 1 mujer, quienes cometieron decenas de asaltos a comercios de manera violenta durante cinco años, pero fueron detenidos. Algunos permanecen en prisión y otros andan en la calle.
Espinoza recibió golpes en el rostro y la intervención oportuna de la policía evitó que lo lincharan los furiosos vecinos, que querían tomar la justicia por sus propias manos.
Una vez esposado lo pasaron en una perrera a la fiscalía, donde lo indagaron y espera medidas cautelares, no se descarta que le dicten prisión preventiva. El arma de fuego fue decomisada con 6 balas sin percutir.