
Aliste el bolsillo porque el precio del arroz podría subir a partir de julio. Al parecer este es el acuerdo al que llegaron los productores con Victoria Hernández, ministra de Economía, Industria y Comercio (MEIC).
La información fue confirmada por Luis Corea, vocero de los arroceros, ante una consulta de DIARIO EXTRA. Este martes se esperaban protestas, pero finalmente la jerarca habría cedido en su posición.
Todavía no trasciende el monto de cuántos colones se ajustaría, pues el Ministerio se encuentra realizando los cálculos correspondientes. Hasta hace unas semanas, la cartera había accedido a solo ajustar el precio al productor, pero ahora aplicaría otro porcentaje adicional para el industrial y el consumidor.
“A la industria se le tenía que ajustar el precio porque no puede comprar arroz caro para venderlo barato, todo es una cadena y por eso también se ajusta al consumidor. Nosotros también somos consumidores de arroz y creemos que se hará un ajuste razonable. Nos dijeron que eso entraría ahora el 1 de julio”, indicó Corea.
Según manifestó, el MEIC tendría hasta la próxima semana para sacar el decreto a consulta pública. En este momento, solo ha salido el ajuste al productor. Los otros dos están pendientes.
El acuerdo para avanzar en esa línea se habría tomado en la Corporación Arrocera Nacional (Conarroz). Hernández expresó su anuencia luego de la sesión de Consejo de Gobierno.
Corea asegura que tanto Geannina Dinarte, ministra de la Presidencia, como Renato Alvarado, ministro de Agricultura y Ganadería, estaban a favor de ajustar el precio del arroz, de modo que, en su criterio, habrían hecho eco en la jerarca del MEIC.
“Nosotros teníamos todos los tractores listos, pero ella cedió. Entonces decidimos no hacer la protesta”, acotó.
Para defender su postura, los arroceros señalan que no solo aumentaron los insumos en la producción del grano, sino los de los industriales por efectos de los precios internacionales y el tipo de cambio.
Entretanto, los detractores de este sector se inclinan por que el precio del arroz debe ser liberado para que lo ajuste el mercado a través de la oferta y demanda, en lugar de que lo haga el gobierno, algo que según los productores los llevaría a la quiebra.