Arrancó la campaña electoral

Opinión

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Fernando Berrocal

Exministro de Seguridad Pública

Llegó octubre… y arrancó la campaña electoral del 2026. 

El escenario: una sociedad costarricense polarizada y profundamente dividida. Llevamos cuatro años en bronca y, las plataformas tecnológicas y las redes sociales, transformadas en un instrumento constante de manipulación y desinformación ciudadana. La inseguridad, la violencia y el crimen organizado, son la nota periodística de todos los días, en un país que perdió la confianza en los políticos y en el que, el 70% de los ciudadanos, no sabe por quien votar y todas las encuestas creíbles coinciden en que todo es incierto y que nadie ganará en febrero y habrá una segunda ronda electoral.

El presidente Rodrigo Chaves, un político desconocido hace cuatro años, ganó las elecciones sobre los hombros y la imagen pública de Pilar Cisneros, una periodista con una exposición de más de 20 años en televisión, a lo que se sumó el impactante eslogan de su campaña electoral: “Yo me compro la bronca”.  Y así… una ciudadanía legítimamente agobiada por los problemas nacionales no resueltos y harta de los políticos, lo levantó de de un 2% del electorado y lo llevó hasta ganar las elecciones en la segunda vuelta electoral.

Y la verdad sea dicha… en una  permanente bronca hemos vivido  estos  cuatro años y ese es el el estilo, la forma, el fondo y el saldo del actual gobierno, para unos negativo y para otros positivo, sin nada de diálogo nacional constructivo y en una confrontación permanente contra el pasado, los otros Poderes del Estado,  partidos políticos, universidades, empresarios, sindicalistas, la prensa independiente y contra todo aquel que tenga un criterio distinto  sobre lo que se debe hacer en los temas  fundamentales de la agenda nacional. 

Resultado:  una ciudadanía polarizada y dividida.

El tema central de esta campaña y las próximas elecciones no escapa a esa realidad nacional y a los resultados de esta gran bronca: ¿Estamos mejor como país o estamos peor? ¿Hemos avanzado o retrocedido? ¿Se han o no resuelto los problemas críticos de Costa Rica o se han profundizado y agravado, hasta una crisis de inseguridad ciudadana y un colapso institucional, económico y social, con serias implicaciones sobre nuestro sistema de vida en democracia?

Preguntas que cada ciudadano deberá contestarse, en medio de una campaña electoral que será violentamente confrontativa, analizando críticamente la realidad nacional y depositando su voto en las urnas, libremente, sobre quien es el mejor y más confiable candidato (a) para cumplir, de verdad y con dialogo nacional, un Programa de Gobierno para acabar con la violencia criminal y ejecutar los cambios y reformas que, urgentemente, necesita Costa Rica.

Eso es vivir en democracia.

¿Y usted qué opina?