
Tras cuatro años de presidir el Congreso y lidiar con las tensiones constantes entre las fracciones legislativas, Rodrigo Arias ofrece un análisis crítico sobre una de las figuras más visibles del oficialismo, la jefa de bancada Pilar Cisneros.
A pesar de reconocer una amistad previa y mantener sentimientos positivos hacia ella, el jerarca legislativo aseguró que la jefa de la fracción de gobierno carece de la experiencia y el tacto necesarios para el ejercicio de la política parlamentaria de altura.
Según explicó Arias en el podcast de Grupo Extra “El Bien y el Mal”, el principal error de Cisneros ha sido no comprender que la labor de una fracción oficialista es construir puentes para aprobar proyectos, no dinamitarlos mediante la confrontación constante.
“Mire, yo le lo que le respondo en Pilar y lo hago mucho respeto porque yo en el fondo tengo sentimientos positivos con ella… Lo que yo siento es que ella nunca ha entendido. Ella, por ejemplo, de política sabe muy poco y de ser jefe de fracción de un partido que está en el gobierno sabe menos. Yo muchas veces le decía: ‘¿Pero para qué usted habla de un proyecto que la estrategia es que se quede callada?'”, comentó el legislador.
Arias sostiene que la diputada suele atacar a sus pares desde el inicio de las discusiones, lo que genera una reacción en cadena que impide el avance de la agenda del Ejecutivo.
Ignora las reglas
Según su relato, Cisneros ignora las reglas básicas de la negociación política, donde el silencio suele ser una herramienta más poderosa que el ataque verbal:
“Pero si cuando el proyecto se comienza a discutir, usted es la primera que habla y habla atacando a todos los otros diputados y atacándolos duramente. ¿Usted qué va a esperar de eso? Pues lógicamente tiene que esperar una respuesta igualmente agresiva de todos los demás diputados. Entonces, ahí es donde usted me pide a que que yo intervenga y calme todo eso inmediatamente. Bueno, no es así, no se puede”.
Balance positivo
A pocos días de finalizar su gestión, el líder legislativo desmiente la narrativa de “pérdida de tiempo” que Cisneros y el presidente Chaves han intentado posicionar contra el Congreso.
Arias destaca que se han aprobado 674 leyes, la gran mayoría por iniciativa de los propios diputados, frente a solo unas 60 del gobierno.
Para Arias, esta diferencia en la producción legislativa es la prueba final de que, más que falta de voluntad del Congreso, lo que ha existido es una incapacidad política del oficialismo para gestionar sus propios intereses.
