Argentina-Inglaterra: Así nació la rivalidad más picante del Mundial

Ambas escuadras se volverán a topar en una Copa del Mundo

La rivalidad entre Argentina e Inglaterra es uno de los clásicos más intensos y simbólicos del fútbol mundial, cuyo verdadero origen se remonta a los cuartos de final del Mundial de 1966, celebrado en territorio inglés. 

Aunque ya se habían cruzado en Chile 1962 con victoria británica, el duelo en el mítico estadio de Wembley sembró una semilla de discordia que transformó para siempre la relación deportiva entre ambas naciones.

El gran quiebre ocurrió con la expulsión del capitán argentino, Antonio Ubaldo Rattín (quien falleció este 11 de julio), al minuto 35 de aquel partido. 

En una era donde no existían las tarjetas amarillas ni rojas, el árbitro alemán Rudolf Kreitlein decidió echar al “Rata” por supuestas protestas y por solicitar insistentemente un intérprete. 

El capitán argentino hizo enfurecer a la hinchada local en Wembley (Foto: FIFA)

La negativa del jugador a abandonar el campo demoró el juego diez minutos y dejó imágenes para la posteridad: Rattín estrujó un banderín de córner británico y se sentó desafiante sobre la alfombra roja destinada a la Reina Isabel II mientras el público local lo abucheaba.

Rattín expulsado en Wembley (Foto: AFP)

Este escándalo fue tan profundo que cambió las reglas del juego a nivel global. Kenneth George Aston, responsable arbitral de la FIFA en ese entonces, se inspiró en los colores de un semáforo para proponer un sistema de comunicación universal: así nacieron las tarjetas amarilla y roja, implementadas en 1967 para evitar la confusión de 1966. 

Tras el final de aquel partido, la tensión fue tal que el técnico inglés, Alf Ramsey, impidió a sus dirigidos intercambiar camisetas con los argentinos, consolidando el nacimiento de una rivalidad casi irreconciliable.

La “Mano de Dios” y una rivalidad más allá del fútbol

Dos décadas después, en el Mundial de México 1986, el enfrentamiento alcanzó su punto de ebullición máximo de la mano de Diego Armando Maradona

En un Estadio Azteca colmado, el “10” argentino protagonizó los dos extremos del fútbol: la polémica “Mano de Dios” y el magistral “Gol del Siglo”, donde gambeteó a media selección inglesa desde la mitad de la cancha. 

La “Mano de Dios” de Maradona en el Estadio Azteca (Foto: AFP)

Aquel juego en cuartos de final, estuvo precedido por la Guerra de las Malvinas, en la que ambas naciones se vieron involucradas y que llevó la rivalidad a un plano mucho más serio. Los británicos terminaron consolidando su dominio sobre las islas, llamadas como “Falklands” por los ingleses.

Con un historial que suma 14 enfrentamientos, incluyendo batallas icónicas en 1998 y 2002, Inglaterra domina las estadísticas con seis victorias frente a tres de Argentina y cinco empates. 

Sin embargo, los números quedan de lado cada vez que estos gigantes se ven las caras, como sucederá próximamente en las semifinales del Mundial 2026, donde un nuevo capítulo de esta historia forjada en Wembley y el Azteca volverá a paralizar al mundo del fútbol.